Deal
AsiaPacífico
The Daily
Abr17,2014
La distribuidora de contenidos australiana ABC International ha marcado lo que se considera como el mayor acuerdo de distribución de programación y contenido con un grupo de medios de China.
El acuerdo fue alcanzado con el Shanghai Media Group (SMG), que opera numerosos canales y viene de reestructurar su foco en la venta de programación china a nivel internacional. ABC International dispondrá de un portal online a través del cual ABC y otros contenidos y programación australiana podrán ser ofrecidos a grupos de medios asociados en China.
Además, ABC ha obtenido el permiso para lanzar una base en Shanghái, y vender contenidos para medios en China, trabajar en coproducciones y buscar oportunidades promocionales y de patrocinio.
“Este acuerdo histórico abre un nuevo mundo de televisión y cooperación online entre Australia y China”, dijo el managing director de ABC, Mark Scott. El convenio “proporciona una ventana verdaderamente única a todos los medios de Australia para construir una relación amistosa y mutuamente cooperativa con China”.
International Channel Shanghai, un canal local operado por SMG, emitió la semana pasada programación australiana coincidente con la visita a China del primer ministro australiano Tony Abbott. El canal chino puso al aire, con éxito, el show de la ABC Q&A, de formato similar a los talk shows de preguntas y respuestas, donde un panel de figuras públicas, políticas, periodísticas y celebridades responden preguntas de los televidentes y del público presente en el estudio.
Sun Wei, director ejecutivo de International Channel Shanghai, dijo que SMG es la segunda mayor organización de medios de China y que su reciente reestructuración asegura una más fructífera proyección internacional.
“Emisiones internacionales innovadoras como Q&A, producida en colaboración por equipos de televisión australianos y chinos, allana el camino para mayores y mejores cooperaciones internacionales y conexiones culturales en el futuro”, agregó el ejecutivo.
El acuerdo será formalmente rubricado el 4 de mayo en Shanghái.





