Regulación
Argentina
Omar Méndez
Nov18,2014

La desaprensión gubernamental por las leyes en la Argentina tuvo este lunes un imprevisto, de momento solo provisorio. Lo que se veía como una maniobra irreversible a favor de Telefónica, sufrió un cambio de última hora. Prácticamente al cierre de la jornada, hacia el final de la tarde, y cuando todo parecía ir por el corredor previsto, es decir la aprobación del plan de adecuación de Telefe a la Ley de Medios, hubo una orden "desde arriba" pidiendo levantar la propuesta estelar de la agenda del día y demorarla, probablemente horas, días.
Los directores del Afsca recibieron la "orden" y la acataron, como es clásico en el actual gobierno, verticalista absoluto. Martín Sabbatella, mandadero de la presidenta en el tema, y jefe del organismo. tenía todo listo para desconocer una propiedad prohibida por ley y allanar una traba que molesta en el objetivo. En este parate del plan pueden haber influido diferencias intestinas en el partido que gobierna, el Frente para la Victoria. Hay disputas, por supuesto. Existen legisladores oficialistas que ven evidencias explícitas, demasiado groseras, en la maniobra de permitirle a Telefónica mantener el control sobre Telefe, y resisten. Según los trascendidos, aseguran que no están a favor de darle a Telefónica tantas prebendas, es decir limpiarle el camino para continuar siendo dueño del canal abierto líder del país, y, además, por el proyecto de Ley, llamado Argentina Digital, habilitar al grupo español a ser parte del negocio de televisión argentina, algo que no puede formalmente pues hay dos reglamentos vigentes que se lo prohiben.
El cambio de ruta en la jornada ha incluido también la postergación del tratamiento de adecuación a la Ley de Medios de otro grupo de España, Prisa. Este lunes se consideró apta la operación de DirecTV, objetada de forma estentórea por los grupos de televisión por cable -desde el líder nacional, Cablevisión, perteneciente a Clarín, como también por las microempresas de cable- por considerar "desigual" la falta de límites de operación exigidos al DTH y las limitaciones territoriales impuestas al sector. La Ley de Medios tiene cientos de trazos impropios para una industria tan necesitada de reglas claras y sensatas, que cada ejecución de reglas implica un daño prácticamente letal para algunos de los players de la industria de TV paga. Se entienden la imperfecciones: la Ley de Medios se hizo expresamente para quebrar al conglomerado enemigo de la presidenta. La vida del sector y su futuro nunca fueron contemplados.





