M&A
EEUU
The Daily
Dic2,2014
Rentrak, la empresa medidora de rating, reconoció haber completado la adquisición de los activos de medición de audiencia estadounidense de Kantar Media, en una operación íntegramente bursátil por valor de US$ 128 millones.
La cifra representa unos US$ 30 millones más de lo que la compañía proyectó al principio, cuando anunciara el acuerdo en octubre. En aquel momento, Rentrak acordó emitir 1,53 millones de acciones de su capital (US$ 64,51 el precio de cada acción). Los activos de Kantar incluyen contactos de los clientes y relaciones en el mercado de mediciones de EEUU, con lo que se espera crear beneficios de calidad y simplicidad para clientes en el mercado de ratings de TV del país, con un solo servicio de medición masiva y pasiva.
Las acciones de Rentrak se han elevado cerca de un 30% desde que el acuerdo fuera anunciado, lo que ha hecho que el precio unitario al 28 de noviembre, fecha en la que se cerró la operación, fuera de US$ 84,10. Esta es la razón del incremento en el precio final de la compra.
Como parte del acuerdo, Rentrak integrará además su medición de TV nacional y local con una serie de servicios de Kantar en EEUU centrados en medios digitales, gasto en avisos y datos sobre compras. La integración proveerá a anunciantes, agencias, redes de televisión, distribuidores de programación de video multicanal (MVPDs) y estaciones locales de televisión en todo el país con herramientas para comprender hábitos de compra de los consumidores y capacidad para vincular comportamientos y consumo de televidentes.
Rentrak espera añadir entre US$ 7 y 9 millones de ingresos en el período fiscal 2016 como consecuencia de esta adquisición.
Para la compañía, además, la incorporación de los activos de Kantar significará el atesoramiento de talento diestro en tecnología e investigación. “Son muchos técnicos”, dijo el CEO y VP de Rentrak, Bill Livek, quien precisó que el 75% de empleados que se incorporan desde Kantar tiene especialidades técnicas más que de ventas o de gestión de cuentas. “Las habilidades tecnológicas son muy difíciles de adquirir”, explicó el directivo.





