Series
Global
The Daily
Ago25,2015

Desde su muerte a los 44 años en 1993, en Medellín, Pablo Escobar ha sido objeto de numerosas biografías y su historia adaptada a guines, películas, documentales, telenovelas, incluyendo la autobiografía de su hijo Juan Pablo Escobar, Pablo Escobar, mi padre, publicado el año pasado por Planeta.
Netflix ahora sube la apuesta con un nuevo retrato del rey de la cocaína. Este viernes 28 de agosto se estrena Narcos, la serie de 10 episodios que apunta a mostrar ascenso y caída del “primer narcoterrorista del mundo”, tal como lo han definido Steve Murphy y Javier Peña, ex agentes de la DEA, que asesoraron al equipo técnico de la serie.
El actor brasileño Wagner Moura, conocido por la audiencia latina por su papel de capitán de policía en la película de 2007 ganadora del Oso de Oro del Festival de Berlín Elite Squad (“Tropa de élite”, especie de SWAT brasileña), tuvo que engordar casi 20 kilos para interpretar el papel de Pablo Escobar.
Los creadores inicialmente pensaron al programa como posible film. No tardaron en percatarse de lo complicado de la tarea: “Decidimos que no era una historia que pudiera contarse en dos horas”, dice Chris Brancato, uno de los tres creadores junto a Eric Newman y Carlo Bernard. “Ha habido varias versiones de guiones del libro Killing Pablo -sobre el que se basa la serie-, y nadie hasta el momento ha hecho la película porque no es fácil apisonar demasiada historia en dos horas”, reconoció el productor.
El libro, de 2001, escrito por Mark Bowden, detalla los esfuerzos coordinados de los gobiernos de Estados Unidos y Colombia, con sus respectivas fuerzas militares y de inteligencia, y el grupo paramilitar Los Pepes (controlado por el cartel de Cali) para detener las actividades ilegales de Escobar, al que finalmente matan. La edición española del libro se vendió como Matar a Pablo Escobar (RBA Editores, Barcelona).
Uno de los directores, el brasileño José Padilha, que días atrás presentó la serie en el marco del tour de prensa de la TCA, en Beverly Hills, inscribió a su héroe en línea con la descarnada Goodfellas (Uno de los nuestros, en España; Buenos muchachos, en Latinoamérica), apartándola de la más épica y estilizada Godfather (El Padrino), por tomar dos de los clásicos cinematográficos de la mafia.
“Trata de una banda de muchachos que estaban en el lugar indicado en el momento justo, así que nos aseguramos de no omitir el humor de la situación y cómo absurdamente se hacen millonarios. Ellos estaban tan sorprendidos como lo hubiésemos estado cualquiera de nosotros de volverse tan ricos”, ha referido a su vez Bancato.
Newman, otro de los creadores, dice tener de Narcos una visión multi-temporada, con un argumento que excede la muerte de Escobar y llega hasta nuestros días, a las fronteras mexicanas. “Ese sería mi plan, llegar al presente, con el cartel de Sinaloa y el cartel del Golfo”, dijo, cuando todavía la cinematográfica fuga del narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, en julio, de una cárcel de máxima seguridad de México, se mantiene en los títulos de los informativos. Claro, la continuidad dependerá de si Netflix renueva o no el título.
El proyecto toca fibras sensibles para los actores colombianos que integran el elenco. “Como colombiano, hay sentimientos que te tocan”, dijo Juan Pablo Raba, que pone el cuerpo a Gustavo Gaviria, mano derecha de Escobar. Raba y el co-protagonista Manolo Cardona, que se pone en la piel del vice ministro de Justicia colombiano Eduardo Mendoza, perdieron amigos y parientes durante los años de violencia política en su país. Cardona recuerda de niño encontrarse con que la población de su escuela de pronto se diezmaba, debido a la muerte de niños. “Comenzamos a familiarizarnos con la muerte siendo muy jóvenes. Nadie debería tratar con eso a esa edad”.
Más allá de lo anecdótico, y desde una perspectiva de negocio, la serie representa otra ofensiva creativa de alto calibre de Netflix, que espera completar su despliegue global para fines de 2016. El servicio de streaming está produciendo más programas originales con escenarios, historias y elencos que procuran tener resonancia en audiencias extranjeras. Ya lo hizo el año pasado con Marco Polo (que pese a la no muy buena acogida de la crítica, va por su segunda temporada).
Narcos es, en tal sentido, una tentativa global por excelencia, con un héroe romántico y violento que atraviesa regiones, más allá de su idiosincrático encanto latino, como puede verse también en su plurinacional elenco: Pedro Pascal, actor chileno que interpretó a Oberyn Martell en Game of Thrones; las estrellas mexicanas Ana de la Reguera y Bruno Bichir; el puertorriqueño Luis Guzmán, el colombiano Roberto Urbina y el norteamericano Boyd Holbrook, entre otros, y además de los ya mencionados.





