Entrevista
Internacional
Omar Méndez
Dic9,2014

El Señor de los Cielos, la súper serie concebida en los estudios de Telemundo, tuvo un gran espaldarazo de la propia industria, tanto de la estadounidense como de la internacional, al hacerse con el primer Emmy al Mejor programa en idioma extranjero en Estados Unidos en el horario de mayor audiencia, una categoría inédita hasta esta 42ª edición del mayor galardón mundial de la televisión, en la que estuvieron representados 18 países, con 40 producciones en competición, clasificadas en 10 categorías. El premio representó un reconocimiento resonante para el grupo y para su decisión de multiplicar las inversiones en producción original de calidad en los últimos años.
El aval de la audiencia ya lo había conseguido el seriado, tras cerrar su segundo año consecutivo con ratings incuestionables y contundentes para la televisión de EEUU. Lanzada ya la andadura por los mercados internacionales, El Señor de los Cielos, la coproducción de Telemundo con Caracol Televisión, inicia ahora la producción de la tercera temporada.
¿Cómo se asume ese desafío de responder con una extensión a la altura, que de la talla, al favorable escrutinio de la industria y a un público más ávido por la continuidad de la saga? Probablemente sea el escritor responsable el más exigido al tomar el testigo. En el caso de El Señor de los Cielos, ese autor es Luis Zelkowicz, el reconocido guionista venezolano, exclusivo de Telemundo NBC, creador de los libretos de las dos temporadas realizadas y arquitecto principal en la recreación de la saga por tercera vez.
Zelkowicz, precisamente, fue quien recibió la primera inquietud en la network estadounidense para darle forma a lo que en 2012 era solo una idea. Tras idas y vueltas, terminó asumiendo la responsabilidad.
–Telemundo ha sido mi casa desde los tiempos en que trabajaba para Argos TV en México y comenzamos a hacer historias para el público hispano de EEUU en coproducción. Estoy en exclusividad con el Network desde el 2012 y me siento comprometido y en sintonía con la línea de producción dramática que se está consolidando en su pantalla y que está dando cada vez mejores resultados. Gente como Perla Farías y Juan Marcos Blanco al frente del equipo de escritores, bajo el diseño de desarrollo y programación de Marcos Santana, Joshua Mintz y Jesús Torres, todos ahora en unión a la reciente incorporación de Luis Silberwasser es garantía de que estoy en el barco correcto transitando no solo los mares de la producción tradicional sino arriesgando en nuevas aguas cada vez más.
–¿Cuándo se toma la decisión en Telemundo de llevar a la pantalla esta idea de Andrés López sobre Amado Carrillo? ¿Cuánto tuvo que ver él en el desarrollo del guión?
-A inicios del 2012 estaba yo escribiendo Una Maid en Manhattan y me enteré de que se manejaba la idea de hacer una historia sobre Amado Carrillo Fuentes, a quien ya se conocía por el apodo de El Señor de los Cielos. Me llamó la atención el proyecto, sobre todo porque conocía de la existencia del personaje, ya que a finales de los 90's trabajé junto a Alberto Barrera para Argos TV una novela donde había un personaje inspirado en él, Demasiado Corazón, se llamó, y fue transmitida por TV Azteca. Para ese momento del 2012 me hubiera encantado desarrollarlo y de hecho sé que tanto Marcos Santana como Joshua Mintz pensaron en mí para escribirlo, pero estábamos apenas por la mitad de la escritura de la Maid y Roberto Stopello, quien dirigía el staff de escritores de los Studios para ese momento, me pidió que le recomendara a alguien.
Pensé entonces en Guillermo Ríos, uno de mis dialoguistas en la Maid, (respetado dramaturgo y guionista mexicano, coautor, junto a Leticia López Margalli, otra de mis dialoguistas en la Maid, del script de la película de Eugenio Derbez, No se aceptan devoluciones) y se lo “cedí” para que escribiera el proyecto. Para hacer el cuento corto, comenzaron a trabajarlo, no sé hasta que punto utilizando la propuesta de Andrés López, con Mariano Calasso de Story producer o Director Literario, bajo la supervisión de Roberto y no llegaron a un resultado satisfactorio. Para ese momento, apenas estaba terminando la escritura de la Maid, me pidieron que me encargara de escribir El Señor de los Cielos y lo acepté gustoso.
No leí nada de lo que había propuesto Andrés López, de hecho no lo conozco personalmente ni he leído su libro sobre El Señor de los Cielos, por lo que comencé a trabajar con Mariano Calasso en la línea argumental basado en las investigaciones que yo ya había realizado en los 90’s para Demasiado Corazón y en lo que ya él había trabajado con Stopello y Ríos. Amado Carrillo fue un personaje real fascinante, legendario ya para ese momento, y resultó una historia potente que tuve que escribir sobre la marcha. Monté un equipo con Laura Sosa, Jorge Cervantes y Juan Manuel Andrade, como dialoguistas, y Mariano Calasso como Director Literario. A Juan Manuel lo conocía de cuando estuve en Colombia haciendo Te Voy a Enseñar a Querer, una novela en la que, por esas dinámicas de la industria, no aparezco en los créditos por ningún lado pero que diseñé capítulo a capítulo junto a Socorro González para Telemundo. Laura había trabajado conmigo ya en otras historias y a Jorge lo conocía apenas. Fue una extraordinaria experiencia. Trabajaba la línea argumental con Mariano y luego escaleteaba yo los capítulos y los escribía en conjunto con mis dialoguistas. La figura de Story Producer o Director Literario, como algunos la llaman, es excelente para cualquier producción. La he defendido siempre. Se trata de tener un interlocutor de calidad para ir llevando la historia junto contigo como escritor, que te funciona como rebote de ideas y edición literaria a la vez; y en Mariano encontré un gran talento, con excelente capacidad de trabajo, y ya que él había trabajado en la investigación y arranque de la historia me pareció justo incluirlo en los créditos. Es por eso que aparecen así: Escrita por Luis Zelkowicz, Historia Original de Luis Zelkowicz y Mariano Calasso. El crédito de Andrés López está dado por el simple hecho de haber llevado esa idea a Telemundo, un reconocimiento elegante del Network, pero no tiene nada que ver con la historia, ni en la primera ni en las temporadas sucesivas. De hecho con toda seguridad en su libro no encontrarán nada de lo que hemos desarrollado en nuestra serie, pues nuestros personajes y anécdotas, si bien están inspirados en la vida y entorno de Amado Carrillo Fuentes, son personajes de absoluta ficción. Nuestro Señor de los Cielos es Aurelio Casillas, no Amado Carrillo y entra en relación con otros personajes de ficción, creados por nosotros o en intertextualidad con otros productos del género, como el Cabo, por ejemplo, prestado de El Cartel de los Sapos gracias a que la primera temporada fue coproducida con Caracol. Lo llevamos hasta la segunda pero tenía unos compromisos ya contraídos y manejamos su salida de la historia.

–¿Cuánto duró el proceso de escribir la novela para televisión?
–Una serie de esta naturaleza lleva mucho más tiempo de reflexión, diseño y escritura que una telenovela normal. En Venezuela, por ejemplo, yo llegué a escribir en equipo seis capítulos de Telenovela a la semana; en El Señor... hemos sacado un máximo de tres de lunes a domingo. Eso garantiza la calidad que se ve en pantalla.
–¿Se pensó desde el vamos en crear una historia que pudiera extenderse en el tiempo? ¿Desde el mismo comienzo se le vio potencial para varias temporadas?
–No, esa decisión, acertadísima por novedosa en la industria de TV en español, se tomó una vez vistos los resultados de público de la primera. La segunda y terceras temporadas siguen conmigo a la cabeza como Escritor, con historia original mía y de Mariano Calasso, y en los diálogos Carmina Narro, (conocida dramaturga mexicana con la que escribí hace años El Amor de Mi Vida y El Alma Herida) Iris Dubs, escritora venezolana de amplia trayectoria, y Juan Manuel Andrade que venía con nosotros desde la primera.
De la tercera temporada solo les puedo asegurar que viene con mucha más fuerza que las temporadas anteriores, con unos personajes que han crecido en su accionar y su interrelación con los que ya tenían contacto y con otros nuevos que han ido surgiendo en el diseño del relato, siempre en diálogo con la realidad latinoamericana y la temática del narco actual.
–¿Cuánto afecta a un guionado seriado la desaparición de un personaje central como es el encarnado por el actor Raúl Méndez (desistió de continuar en la novela)?
–La salida de Raúl Méndez, que ya se conoce en las redes, en lugar de significar un hándicap para la historia, la repotenció, pues el hecho de que desaparezca un personaje de la altura de Chacorta, cosa que hicimos de manera orgánica y natural, generó una cantidad de reacciones en todo el resto de personajes, que nos sirvió para arrancar mucho más arriba en tensión y drama que lo que teníamos previsto.
–Los logros alcanzados por El Señor de los Cielos, en audiencia y en reconocimientos como el Emmy, ¿suponen un desafío mayor para ustedes a la hora de crear el guión de esta tercera temporada?
–El desafío es el mismo de temporadas anteriores, pues gracias a la respuesta del público nos hemos comprometido de tal manera en escritura y producción con la historia que nos hemos obligado a exigirnos más cada vez. Lo que esperamos ahora es satisfacer las expectativas del público nuevo que vendrá a la serie por el interés que ha generado el reconocimiento del Emmy.
–¿Qué ha significado para ti el logro de un Emmy histórico por lo inédito (primer Mejor programa en idioma extranjero en horario central en el país)?

–Que una serie escrita por mí haya sido premiada con el primer Emmy en ese renglón es la confirmación de que de algo han valido tantos madrugones y la pasión puesta en este oficio, que no solo me da el placer de disfrutar de mis historias y que el público las reconozca, sino que hay una Academia con especialistas que voltearon a mirarla. Para las producciones en español significa que estamos entrando de tú a tú con lo que ofrecen las altas casas productoras americanas, que son las grandes ligas de la Televisión a nivel mundial.





