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Internacional
The Daily
Dic13,2022

MIP Cancún fue caja de resonancia no solo de las grandes problemáticas del negocio audiovisual de la hispanidad. También fue un lugar en el que se presentaron al mercado latinoamericano y de EEUU Hispano nuevos contenidos que han sido lanzados al mundo recientemente. DW Transtel estuvo disponibilizando por primera vez en la región un documental histórico excepcional, Música clásica bajo la esvástica - El maestro y la chelista de Auschwitz, que tuvo su estreno absoluto en la pantalla de DW en español durante el mes pasado, coincidiendo con una fecha que recuerda uno de los mayores dramas vividos por la humanidad.
Andrea Hugemann, responsable de Distribución de América Latina del grupo alemán, fue la encargada de la presentación ante los compradores arribados al evento internacional de la Riviera Maya.
La producción, abierta al mercado internacional en dos formatos (un episodio de 90 minutos y otro de 60 minutos, ambos en alemán, árabe, español e inglés), estructurado con reportajes y con imágenes históricas e inéditas, recientemente restauradas, muestra una vez más el enorme poder de la música.
¿Por qué el dictador alemán Adolf Hitler y su ministro de Propaganda, Joeseph Goebbels, daban tanta importancia a la música clásica? es, esencialmente, el interrogante que todavía sigue en pie. Las historias de la chelista Anita Lasker-Wallfisch, y del director de orquesta, Wilhelm Furtwängler, permiten conocer la vida musical de Alemania entre 1933 y 1945, el tiempo en el que está ambientado el filme. Ambos son los protagonistas centrales de este documental: Él, un director venerado, célebre en todo el mundo, que tuvo una actitud colaboracionista con Hitler y los suyos. Ella, una joven judía alemana que fue detenida y deportada a Auschwitz y sobrevivió sólo gracias a su talento musical. La dictadura nazi cambió sus vidas: Furtwängler decidió quedarse en Alemania y ponerse al lado del régimen. Lasker-Wallfisch trató de sobrevivir a la barbarie de un campo de exterminio; el violonchelo se convirtió en su seguro de vida.

Los dos tenían en común su amor por la música clásica, que se podía escuchar en la Filarmónica de Berlín, en el Congreso del Partido Nazi en Núremberg o en Auschwitz-Birkenau. ¿Por qué artistas dotados como Furtwängler pactaron con el régimen nazi? ¿Por qué se tocaba música en los campos de exterminio? ¿Y cómo cambió las perspectivas de las víctimas sobre la música? La música alemana pretendía legitimar la supremacía del "Tercer Reich" en el mundo, apartando el foco de atención de los crímenes nazis. A la par que Beethoven, Bach o Bruckner, Richard Wagner se convirtió en compositor favorito de Hitler. El dictador era consciente del poder de la música y su ministro de Propaganda controlaba la escena musical en el Tercer Reich, del que desterró a los artistas judíos. La Filarmónica de Berlín se convirtió así en la "Orquesta del Reich".
Entre los entrevistados de este notable documento musical de Christian Berger figuran los directores de orquesta Daniel Barenboim y Christian Thielemann, los hijos de Wilhelm Furtwängler y, por supuesto, la violonchelista de 97 años, Anita Lasker-Wallfisch. Sus emotivos recuerdos son lo más conmovedor del documental. Las imágenes de archivo, restauradas y coloreadas especialmente para la película, hacen tangible la historia y vuelven a la vida una época dramática.
"Durante décadas, la fecha del 9 de noviembre estuvo vinculada a terribles acontecimientos históricos en la historia de Alemania -con los pogromos de noviembre como inicio del asesinato de seis millones de judíos por parte de los nacionalsocialistas- hasta que también adquirió un significado muy esperanzador y positivo con la caída del Muro de Berlín hace hoy 33 años. Mostrar y explicar la historia y la cultura alemanas en todas sus facetas, especialmente a las generaciones más jóvenes, es una de las partes más importantes de la misión de la Deutsche Welle", sostiene Peter Limbourg, director general de DW,
Respecto a los interrogantes que aún perduran y la forma en que lo plantea el director, Limbourg ofrece su visión. "Para algunos fue un instrumento de propaganda, para otros un rayo de esperanza en tiempos oscuros. Christian Berger describe en su documental de forma conmovedora la ambivalencia de la música clásica en tiempos del nacionalsocialismo. Esta es una película realmente importante en tiempos frágiles".





