Opinión
Internacional
Dom Serafini (VideoAge)
Jul14,2023

¿Drama, comedia o dramedia? Steve Pond se hacía esta misma pregunta en la edición de junio de 2023 de The Wrap al reflexionar sobre la difícil tarea a la que se enfrentan los responsables de los Emmy, encargados de decidir "dónde colocar los programas cuando las líneas entre comedia y drama son casi indistinguibles hoy en día".
¿Su solución? "Acepta que la televisión es un caos gigantesco, confuso y glorioso, y, a menudo, no del todo inclasificable. ¿Drama? ¿Comedia? ¿Dramedia? ¿A quién le importa? Celébralo todo y luego echa algunas estatuillas doradas en las casillas que tengan sentido en ese momento", sostuvo.
Reflexionemos un poco más y recordemos que este asunto no es nuevo. Los responsables de marketing de los estudios de cine se enfrentaron a este problema incluso antes de que la BBC lanzara por televisión, Monty Python's Flying Circus, en 1969. Para algunos era una comedia, pero a quien esto escribe, sus insípidos chistes y sketches, le parecieron dramáticamente tristes.
En el mundo del cine, promocionar una película asignándole un género cuando en realidad pertenece a otra categoría puede ser desastroso para su taquilla. Imagínese que una película se promocionara como comedia y los espectadores salieran con lágrimas en los ojos, o si se promocionara como drama y la gente saliera de las salas muerta de risa. En estos casos, la decepción se traduciría en malas críticas y un corto periodo de exhibición.
Mi sugerencia para los Emmy es dejar que los responsables de marketing de los estudios decidan cómo quieren clasificar una serie. Si han investigado, comprobado sus demos y analizado sus focus groups, seguramente sabrán cuál es la categoría adecuada para una serie determinada. Y si se equivocan, y si los miembros de la Academia no se ríen con sus comedias, o no lloran con sus dramas, pues... y el Emmy es para....





