TV Paga
EEUU
Martín Páez Molina
Jul20,2015

Walt Disney Co es, a no dudar, la compañía de medios y entretenimiento más poderosa y reconocida del mundo. No sólo por sus famosos parques temáticos y producciones cinematográficas sino también por contar con varias poderosas subsidiarias bajo su égida, como ABC, ESPN, Pixar, Marvel o Touchstone Pictures. La compañía ha recompensado con altos dividendos a sus inversores en los últimos años, lo que no quita que algunos nubarrones estén comprometiendo el andar de la que, podría decirse, es la “joya de la corona” del imperio Disney en la TV paga: ESPN.
En un artículo publicado este domingo por el sitio de finanzas e inversiones The Motley Fool, el analista Jeremy Bowman se detiene en la contribución crítica que representa el segmento de los canales de TV paga para los ingresos operativos de Disney, particularmente ESPN.
Según Bowman, ESPN es la “joya de la corona” y, por lejos, el canal de TV paga más popular, capaz de generar una familia de canales devenidos en sinónimo de entretenimiento deportivo. Para los resultados de Disney, ESPN aporta más de cuatro veces por affiliate fees que cualquier otro canal. Estos affiliate fees son la savia de la industria, la corriente básica de ingresos que financia el desarrollo de contenidos de televisión hoy. Se trata básicamente de una porción de las tarifas de suscripción que un consumidor paga al operador de satélite o cable que luego vuelve al distribuidor/propietario del contenido (así, algunos canales menos notables pueden negociar US$ 0,25 por suscriptor/mes mientras que otros lo hacen por US$ 2 o más).
Pues, de acuerdo con Bowman, ESPN está cobrando un promedio de US$ 6,55 por suscriptor al mes para llevar su programación a cada hogar. El siguiente mejor canal de Disney es Disney Channel, que cobra US$ 1,21 en affiliate fees. ESPN2 es el tercero, a US$ 0,74. Esto significa que la vasta mayoría de las ganancias del cable de Disney viene de ESPN, y la marca de deportes puede ser, de este modo, responsable por casi la mitad de los ingresos de la compañía matriz, sostiene el artículo (titulado “The crown jewel in Disney’s cable empire is facing an unprecedented crisis”).
Algunos factores han incidido en la glamurización de ESPN. Destaca el autor el hecho fundamental de que la programación deportiva en vivo constituye una de las pocas áreas de la televisión que ha podido sustraerse de la competencia de servicios streaming, como Netflix. Además, es menos vulnerable a la visualización DVR, que los espectadores pueden usar para escaparle a los avisos comerciales.
Por encima del techo… no hay nada
Todo muy bien hasta aquí. Sin embargo, el aumento en la cantidad de suscriptores que deciden cortar con el cable ha fijado un techo a las suscripciones de la TV paga, incluso desafiando a ESPN, plantea Bowman. Los beneficios del canal de Disney vieron su cumbre hace algo más de un año, en marzo de 2014, cuando tocaron los US$ 6.600 millones, cayendo un año después a US$ 6.300 millones.
Tal declinación puede ser atribuida a los 3,2 millones de suscriptores que perdió ESPN en el último año (sobre lo que ya informó The Daily), atraídos por paquetes más económicos o directamente desertores del cable. Si se tiene en cuenta que los derechos para la transmisión de eventos deportivos, lejos de bajar, se incrementan, y que a ello debe sumarse el ingreso de competidores de la talla de Fox Sports y Comcast, se ve que la estructura de costos de ESPN no está lejos de comenzar a exhibir algunas grietas.
Lo que el futuro depara al canal es algo nebuloso. Por un lado, y según la firma de investigación de medios SNL Kagan, citada por el artículo, las tarifas por envío de ESPN (carriage fees) se espera continúen su excepcional crecimiento, llegando hasta los US$ 8,37 por suscriptor a 2018. Pero los anunciantes se fijan menos en este “share” financiero que en espectadores contantes y sonantes. Y si las audiencias declinan, no hay que esperar otra cosa para la rentabilidad. Se ha dicho, además, que una agresiva incursión de ESPN con su propio servicio de streaming independiente podría hacer que los proveedores de TV paga remuevan su programación de sus paquetes más populares, ofreciéndolo sólo a la carta.
Según el analista, los tiempos de bonanza de ESPN están llegando a su fin. Y, para los inversores de Disney, esto puede significar que la travesía de cuento de hadas bursátil encuentre más pronto que tarde su fatal destino.





