M&A
Argentina
The Daily
Mar20,2016

Los trascendidos sobre la probable venta del canal abierto argentino Telefe a Turner resuenan con más fuerza con el correr de los días. ¿Qué lleva a una programadora de canales de televisión de pago a una inversión millonaria en una estación broadcast? ¿Por qué un grupo de telecomunicaciones internacional, que necesita catapultarse en la TV paga en Argentina, tendría interés en vender una televisora líder?
La búsqueda de respuestas plantea otros interrogantes y exige un repaso del historial de Telefónica en el país sudamericano.
¿Es un activo estratégico Telefe para la española Telefónica o un antecedente molesto para sus planes futuros en el país que la catapultó en las telecomunicaciones y TV paga de América Latina? En los años noventa, cuando Argentina inició su proceso de privatización de las compañías públicas, Telefónica fue beneficiada por el gobierno peronista de entonces, junto a la italiana Telecom, ambos ganadores del concurso, con un pliego de condiciones muy conveniente. El duopolio explotó durante largo tiempo -mucho más allá de los primeros límites temporales impuestos por el reglamento- el negocio de la telefonía fija, obteniendo pingües ganancias. Uno de los confines marcados a fuego en las condiciones fue el de la televisión: allí, ni una ni otra de las operadoras, debía poner los pies. Nunca. Sin embargo...
La administración menemista miró para otro lado el día del último mes de 1999 en el que Telefónica pagó US$ 530 millones por el control del grupo multimedio argentino Atlántida Comunicaciones, conocido como Atco SA. Allí estaba incluído el broadcaster Telefe, que en ese entonces era líder absoluto en Argentina; más siete canales abiertos de distintas provincias del país (Canal 8 de Córdoba, Canal 7 de Neuquén, Canal 5 de Rosario, Canal 9 de Bahía Blanca, Canal 13 de Santa Fe, Canal 8 de Mar del Plata y Canal 11 de Salta). Ese conjunto de activos registraba además a las radios Continental y FM Hit. El negocio de publicaciones (revistas y libros) de Atco fue excluído de la operación.
Telefe, desde ese momento, ha sido una joya redituable pero muy incómoda para el grupo español. Su propiedad violó la ley que lo convirtió un monopolio de las telecomunicaciones en gran parte del vasto territorio argentino. La última administración peronista -los dos periodos del kirchnerismo, 2003 a 2007 y 2007-2015-, también señalada por decenas de hechos de corrupción, tuvo la misma tónica y la misma complicidad oficial: ilegalidad amparada por las autoridades.
NUEVOS TIEMPOS
Desde diciembre, Argentina tiene nuevo gobierno y esta vez no es peronista. El presidente Mauricio Macri ha hecho trizas la ley de medios creada por el kirchnerismo y los organismos para hacerla cumplir. Ahora, los nuevos funcionarios del área han priorizado dar pasos rápidos, derribando limitaciones, sin aplicar el bisturí acorde a las circunstancias y sin darse el tiempo para un análisis más reflexivo.
Telecom Argentina, la otra pata del monopolio conformado por la privatización de los noventa, tuvo el visto bueno finalmente para pasar a manos del empresario mexicano David Martínez, todavía propietario de una parte de Cablevisión, la mayor cableoperadora del país. ¿Irregular? Indudablemente.
Martínez reconoció, tras tomar el control del directorio y el gerenciamiento de la telco de Telecom Italia en Argentina, que comenzará a dar un servicio de televisión por banda ancha.
En ese marco, cobran más vuelo las negociaciones que mantendrían por estas horas -ninguno de los grupos ha formalizado nada hasta ahora- Telefónica y Turner Argentina, el brazo de Turner Broadcasting System en territorio latinoamericano, el más importante a nivel mundial en cuanto a tamaño y operación de la empresa estadounidense fuera de su base original, Atlanta.
Probablemente, en Telefónica sepan que el nuevo Presidente no dará concesiones. ¿Llegó la hora de enterrar la ilegitimidad histórica con el traspaso del broadcaster argentino? Estratégicamente, sus intereses a nivel internacional están puestos en la TV paga. No en el broadcast.
En el caso de Turner, el interés en contar con un canal abierto argentino no es desconocido. La experiencia chilena, con el broadcaster Chilevisión, ha sido buena y alienta a llevarla a un territorio de gran importandcia para el grupo.
"El negocio de la TV abierta es algo que miramos, a pesar de que no hay ningún nombre en danza ni nada que pueda confirmar hoy, pero sí estaríamos dispuestos a hacerlo como hemos hecho con Chilevisión en Chile", reconoció al diario argentino La Nación, Felipe De Stefani, uno de los gerentes de la empresa basada en Buenos Aires.
Una estación como Telefe puede ser un punto estratégico de valía para los planes de cobertura de noticias de Turner en el país, devaluada desde hace años. Una réplica como CNN Chile parece la más adecuada y lógica para recuperar el terreno perdido por la marca de noticias en un mercado clave en la región para la compañía de Time Warner.





