Finanzas
A.Latina
The Daily
Dic23,2022

Entre los debutantes absolutos en MIP Cancún, realizado en noviembre pasado, estuvo Banca Ética Latinoamericana, un nuevo player en el campo del financiamiento para la industria audiovisual. Y no es uno más en el mercado: apoya únicamente proyectos que promuevan valores para sus audiencias. Su vocero y representante en el gran evento de la Riviera Maya fue Juan Pablo Baraona, gerente de Estrategia Comercial del grupo y responsable también de las áreas Educación y Cultura. "Aclaro que no somos un banco", le remarcó a The Daily Television, antes de exponer las razones de esta primera presentación en un mercado audiovisual.
- Vinimos a MIP Cancún por primera vez para dar a conocer Banca Ética Latinoamericana y el trabajo que estamos realizando para dar acceso al financiamiento a través de la gestión de crédito a la industria audiovisual. Entendemos que el valor de las ideas del arte, la cultura y todo lo que moviliza dentro de una industria es importante que se realice en la identidad cultural latinoamericana.
¿Qué es exactamente Banca Ética Latinoamericana?
- Banca Ética es un grupo financiero regional. Tenemos tres oficinas, la primera, Pacífico Sur, que es donde se comenzó a generar el proyecto. Pacífico Sur está funcionando actualmente como una plataforma de crowdlending, dedicada a préstamo colaborativo. Allí es donde conectamos a las empresas que necesitan un financiamiento, que necesitan un crédito, con una red de inversionistas que invierten sus ahorros en estos proyectos. En vez de estar en la economía especulativa (dentro de depósitos a plazo, fondos mutuos y otros), lo hacen en la economía real. Una película o una producción, por ejemplo. En Chile también estamos trabajando ahora para abrir un banco regulado. Estamos haciendo todo el proceso de la solicitud de la licencia bancaria. El proyecto es que en los próximos años tengamos ese banco, como los que existen pero con un modelo diferente dentro del sistema financiero. Las otras oficinas son las de Río de la Plata, que comprende al mercado Argentina - Uruguay, y la oficina del Atlántico, que corresponde al mercado brasileño. Son oficinas más nuevas, recién con un año de funcionamiento. Hemos ido creciendo en la medida en que vamos trabajando junto con nuestros clientes. En esta etapa en la que estamos, tenemos vinculación de deuda directa, tendiendo puentes entre inversionistas y los clientes. El trabajo que estamos haciendo es ir construyendo otros mecanismos, otros vehículos para poder asegurar la inversión. En general en Banca Ética Latinoamericana, en las tres oficinas en los cuatro países, hemos gestionado hasta ahora más de US$ 63 millones con más de 700 empresas que han tomado sus préstamos, empresas que representan a más de 120 actividades económicas. De esos US$ 63 millones, US$ 3 millones han sido solicitados por empresas de industrias creativas. Allí hemos trabajado en una diversidad muy amplia de espacios culturales, desde productoras audiovisuales a compañías de teatro, medios de comunicación, festivales, etc. Dentro de estos US$ 3 millones dedicados a industrias creativas, casi la tercera parte ha ido a compañías de la industria audiovisual.
¿Y cuál ha sido la respuesta del mercado en MIP Cancún?
- Ha sido muy buena. Hay muchos interesados en conocer nuestro modelo, en valorar que hay un banco o una institución financiera que además de trabajar con otros sectores económicos, tiene interés directo en impulsar la industria audiovisual. Ha sido muy interesante el crear, formar un ecosistema. Queremos colaborar dentro de ese ecosistema para poder fortalecer la industria, y también de incorporar otro mecanismo para las productoras; otro mecanismo que les permita, a través de la deuda, mantener su propiedad intelectual, un capital que se puede perder de alguna manera cuando se exploran otros modelos de financiamiento.
¿Qué tiene en cuenta Banca Ética Latinoamericana a la hora de evaluar un proyecto presentado por alguna compañía o grupo de la industria audiovisual?
- Hay empresas y organizaciones que ante una necesidad de financiamiento, realizan su solicitud y son evaluadas en cuanto a lo comercial, riesgo e impacto. Lo comercial y riesgo es lo que toma en cuenta la banca tradicional; sus estados financieros, la viabilidad comercial, los antecedentes de las personas. En nuestro caso, como Banca Ética, promovemos un impacto, promovemos una contribución. Vemos el propósito que persigue la organización, cuáles son sus prácticas, cómo realiza su labor. Por ejemplo, en el caso de una empresa de la industria audiovisual, nos interesa ver cuáles son los contenidos de las películas o series; qué promueven, la diversidad de historias que hay en ellas. Nuestra línea editorial no coincide con aquellos contenidos que promueven ciertos proselitismos políticos o religiosos o que vulneren la dignidad de las personas. En Banca Ética tenemos esa clara distinción, esa necesidad de conocer el para qué y el cómo se está trabajando en las temáticas que son centrales para nosotros, como las buenas prácticas laborales, el trabajo con menores de edad, etc etc. Valoramos en esa evaluación integral el impacto que tiene el proyecto. Si el impacto que propone la organización es tan relevante, buscamos las maneras comerciales para poder hacerlo.
¿Hay un límite de financiamiento?
- No. Se evalúa según cada necesidad. Como ejemplo: en Chile estamos trabajando cerca de un promedio de US$ 1,5 millón y US$ 2 millones. Tras el primer año, estamos en alrededor de los US$ 500 mil en Río de la Plata y en Atlántico (Argentina, Uruguay y Brasil).
En el caso de que el solicitante requiera solo una parte del financiamiento, ¿Banca Ética se abre a esta alternativa?
- Podría ser una opción para evaluar si cumple con los requisitos, tanto comerciales, de riesgo y con nuestra línea editorial de impacto.
¿Compañías de la industria que han recurrido a ustedes?
- Hemos trabajado con 8 compañías en total en Banca Ética: 7 en Chile, 1 en Argentina. En Chile, por ejemplo, destaca la gran casa productora Fábula. Nosotros hemos gestionado el financiamiento para dos de sus producciones. Una es su primer largometraje de época en Chile. La otra es la primera película de Fábula México. En Argentina, AjíMolido Films es la primera productora con la que trabajamos a nivel local.





