Regulación
Europa
The Daily
May26, 2016

La Comisión Europea dio a conocer su propuesta de Mercado Único Digital, en la cual se destacan la posibilidad de establecer una cuota mínima del 20% de títulos europeos en los catálogos de los servicios de video bajo demanda, como asimismo que los países que lo deseen podrán exigir a esas empresas que contribuyan a financiar obras europeas.
Estas medidas, adelantadas hace unas semanas, integran una propuesta que tendrá que ser analizada por el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo, en un proceso que podría demorarse meses o incluso años.
La actual legislación ya contempla que la promoción de las obras europeas se pueda llevar a cabo, entre otras cosas, a través de contribuciones económicas a la producción o a la adquisición de obras europeas. Los estados miembros tienen la facultad de exigir a los SVOD que operan en su jurisdicción que contribuyan de esta manera. Las nuevas reglas dan la posibilidad a los estados miembros de obligar a contribuciones económicas (inversiones directas o a través de tasas que vayan a un fondo) a los servicios de VOD, incluyendo a aquellos que están establecidos en un estado miembro diferente pero se dirigen a sus audiencias nacionales. Esto sería una medida voluntaria para los estados miembros, no una obligación a nivel europeo, como señaló la propia Comisión Europea.
La Comisión indicó también que mientras las cadenas tradicionales invierten un 20% de sus beneficios en producción original europea por obligación, para los servicios VOD este porcentaje es de solo el 1%. En cuanto al catálogo, no parece que vaya a ser un problema cumplir con la cuota para los principales representantes del VOD, ya que tanto Netflix como iTunes superan el 21% de catálogo europeo actualmente, según cifras que maneja la Comisión.
Sin embargo, en Netflix no están nada de acuerdo con esa decisión, que de aprobarse podría obligarle a reinvertir entre el 15% y el 26% de sus ingresos procedentes de Francia en producciones del país. En declaraciones al Wall Street Journal, un representante de la compañía estadounidense explicaba que, si bien entendían el objetivo que tiene la Comisión de que las producciones europeas despeguen, “las medidas propuestas no lo conseguirán”.
Desde su lanzamiento en 2014, Netflix ha sido objeto de críticas en Francia al no cumplir las normas audiovisuales del país que exigen contribuir con ciertos impuestos culturales. No es casualidad que Marseille, producción francesa, fuera la primera serie europea de Netflix en anunciarse, seguramente vista por la compañía como una forma de mitigar las quejas procedentes del país galo.





