Regulación
Argentina
The Daily
Ene18,2022

La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), perteneciente a la Secretaría de Comercio Interior del Ministerio de Desarrollo Productivo del gobierno de Argentina, ha puesto un freno brutal en territorio nacional a la fusión Disney-Fox, acordada por los dos grupos estadounidenses en marzo de 2019. El gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) no objetó la unión. Tres años después, la administración de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, sí lo hace. Necesitado de acciones populistas tan valoradas por sus votantes (como el fútbol gratuito), ahora, vía la CNDC, el Gobierno exige a Disney desinvertir, condicionando la unión "para garantizar la competencia en el mercado de señales deportivas".
Entre los condicionamientos figura la exigencia de emitir partidos gratis, al estilo "fútbol para todos", tan popular en la gestión kirchnerista. Durante el periodo 2009-2015, la administración nacional, como parte de sus políticas populistas, usó cientos y cientos de millones del dinero público para pagar derechos de emisión, transmisión y operaciones, con el único fin de que no se le cobre a los abonados el servicio. En esta ocasión, concretamente, se establece que Disney deberá transmitir de manera abierta y gratuita los eventos deportivos relevantes de cada una de las competencias definidas como “contenidos fundamentales” hasta tanto se haga efectiva la desinversión estipulada (para la cual tiene un plazo de un año y una posible prórroga de seis meses) y transmitir bajo esta misma modalidad dos partidos de la liga local de fútbol actualmente emitidos por el canal premium de Fox Sports, uno de los cuales deberá tener como protagonista a River o Boca, "ya que estos equipos son los de mayor convocatoria y audiencia". Es decir, un ente público obliga a Disney, una empresa privada que adquirió los derechos privados de transmisión, a no cobrar por sus servicios. Además se la obliga a mantener un máximo de cuatro señales lineales deportivas básicas en la grilla de canales ofrecidos en la República Argentina.
El imperativo a "abrir el juego a otros" que anida en la resolución, incluye el condicionamiento de transferencia de derechos de lo que el gobierno entiende como “Contenidos Fundamentales”. Y en esa categoría se incluyen las siguientes competencias: Copa Libertadores, UEFA Champions League, NFL (fútbol americano de EEUU), la MLB de béisbol norteamericana, las competencias de Fórmula 1, la Ultimate Fighting Championship (UFC), la World Wrestling Entertainment (WWE), Premier Boxing Champions, la Liga ACB de básquet, la serie mundial de Sevens de Rugby y el ATP 250 de Córdoba. Esto último estaría afectando directamente la oferta de ESPN.
En el dictamen de la CNDC se desnuda un notorio desconocimiento de los reguladores de cómo funciona el negocio audiovisual en la actualidad en el mundo.
Textualmente sostiene el organismo que el fuerte poder de negociación obtenido por la empresa resultado de esta fusión, consecuencia de la acumulación de señales de alta relevancia para el usuario final, podría devenir en: (i) un incremento del valor del conjunto de señales móviles al abono de televisión paga (lo que no ha ocurrido), ; y/o (ii) efectos exclusorios en el mercado de señales, al transferir la cartera de productos sobre un espacio finito que compone la grilla o en la distribución de TV paga (lo que no ha sucedido), reducir el margen de ganancia de los cableoperadores (???), posibilitando que los abonados reciban una oferta más reducida, menos variada y con productos de menor calidad, en conjunción o no con una estrategia propia de distribución de señales, premium u OTT (???).
"Por otra parte, y mientras las partes no concretan la desinversión estructural requerida, deberán mantenerse estables para cada operador la relación previa existente a la fusión entre el precio de las señales deportivas y el precio del abono básico", cita la resolución.
No extraña la decisión del gobierno actual. Ya ha mostrado cabalmente en todas sus intervenciones en sectores clave de la economía nacional su desconocimiento de las reglas de juego, agravada por la manifiesta incapacidad técnica y desaprensión de sus funcionarios, que ha causado pérdidas millonarias en el sector privado.





