Talentos
Reino Unido
The Daily
Feb05,2016

El blog de cine y TV británico MovieScope entrevista este viernes al guionista, docente y teórico del guión estadounidense Robert McKee, reconocido por sus algo radicales posiciones según las cuales el verdadero artífice de una película o ficción de TV es el guionista y no el director. En un post firmado por Dan Bourke se considera a McKee un prosélito temprano de la ahora llamada “nueva era dorada de la televisión”.
“¿Cuándo fue que pensó por primera vez que aquí estaba pasando algo, algo que no solo era un buen programa de televisión, sino algo más grande?”, es la pregunta con la que arranca la entrevista.
Si bien da algunos ejemplos de antiguas miniseries, subestimadas en su momento, McKee fija como punto de inicio del renacimiento de la TV los primeros episodios de Six Feet Under (A dos metros bajo tierra, 2001-2005, HBO) y The Sopranos (Los Soprano, 1999-2007, HBO).
“Pensé, Jesús, esta es una gran oportunidad para guionistas que el mundo nunca había ofrecido antes -comenta-. Los guiones eran maravillosos y lo que realmente fascinaba era cómo abrían temáticas que nadie se había atrevido antes a tocar en la TV comercial. Los guionistas enloquecían y experimentaban no solo con el contenido sino con la forma. Así que pensé: esto es, aquí está el futuro. Y dije en conferencias que, si yo fuera un joven guionista, ya estaría escribiendo un piloto para la próxima gran serie de TV de formato largo”.
“Los que empezaron a cambiar esto fueron los de HBO -agrega McKee-. Y fue una estrategia de marketing. HBO vio a su competencia -ABC, CBS, NBC, Fox-, como los canales para la familia, y se decidieron a hacer la ‘anti-familia’, atraer a aquellos espectadores que encuentran a la TV comercial demasiado empalagosa. Tengo ex estudiantes que me dicen que cuando iban con algo por aquellos días –y probablemente ocurra lo mismo ahora-, el comentario más común era que no se trataba de algo ‘lo suficientemente oscuro’. Para un guionista, eso es precisamente poner combustible en el fuego. ¿No es lo suficientemente oscuro? Te mostraré qué tan oscuro puedo ser…”.
Sobre las series actualmente en pantalla, McKee admitió haberse enganchado con Fargo 2 (estrenada en octubre de 2015, FX).
“Es muy buena. No tiene que ver con lo sangriento (gore), sino con hasta dónde la gente malvada puede ser tan astuta y maquiavélica y manipuladora. Hasta el punto que tienes que identificarte con ellos, simplemente sobre la base de su coraje y de su frialdad bajo presión. La historia y los personajes son magníficos y las interpretaciones están entre las mejores. Los personajes son claves y la clave de la TV de formato largo está en la complejidad de los personajes”, afirma el catedrático.
“¿Incluso más que en cualquier otro medio?”, pregunta el entrevistador.
“Por lejos, por lejos. Tú sabes lo que pienso acerca de las dimensiones de un personaje, su naturaleza coherentemente contradictoria. Tony Soprano (James Gandolfini) no es un personaje de dos o tres dimensiones, sino de 12 dimensiones. Walter White (Breaking Bad, Bryan Cranston) es un personaje de 16 dimensiones. La historia y la complejidad de los personajes van de la mano… si los personajes no son complejos la historia se vuelve monótona”.
McKee se refiere también al espacio que está ganando la TV en desmedro del cine y sobre su conocida y polémica tesis acerca del encumbramiento del guionista:
“No sé qué ocurre en Gran Bretaña, pero en EEUU ha habido una migración de guionistas desde el cine a la TV por varias razones y la primera es la libertad creativa. El cine no es libre, ni experimenta ni va al detalle. Es algo así como Birdman (dirigida por Alejandro González Iñárritu), donde los directores se imponen. Los guionistas de TV pueden hacer lo que quieran para generar una audiencia, aquella audiencia anti-familia. Así que tienen más libertad creativa, tienen poder, ellos contratan a los directores si es que no dirigen ellos mismos. Cuando ves a los guionistas convertirse en directores, y la dirección es realmente buena, te das cuenta lo poco significativo que son en verdad los directores”.
McKee estará en mayo, en Londres, impartiendo su seminario en la Regents University.





