Señales
A.Latina
The Daily
Ago3,2014

Este lunes 3 de agosto, al cierre del primetime, el canal AMC presenta en América Latina el final de la segunda temporada de Halt and Catch Fire, la serie de televisión dramática estadounidense creada por Christopher Cantwell y Christopher C. Rogers, ambientada en el Silicon Prairie de Texas en 1983 y representa una visión desde dentro de la revolución de la computadora personal.

El 20 de agosto de 2014, en EEUU, la cadena AMC, ante los buenos resultados de audiencia obtenidos con la primera temporada, decidió renovar la serie por una segunda temporada.
Situada a comienzos de los años ochenta, una era de vertiginosos avances y expansión en la incipiente industria de las computadoras personales, este drama de 10 episodios captura el espíritu de esa nueva frontera tecnológica en un mundo en el umbral de un cambio sin precedentes. En este drama de ficción, el ex ejecutivo de IBM Joe McMillan (Lee Pace) planea alterar el diseño del emblemático producto de sus antiguos empleadores, para impulsar a su actual compañía, Cardiff Electric, en una nueva carrera para alcanzar la supremacía del mercado. McMillan recluta la ayuda de Gordon Clark (Scoot McNairy), un gran ingeniero que sueña con la creación de un producto revolucionario mientras intenta mantener a su poco comprensiva esposa Donna (Kerry Bishé), y Cameron Howe (Mackenzie Davies) una irascible joven prodigio que pone su futuro en juego para sumarse al proyecto de MacMillan.

La segunda temporada de la serie empieza en el inicio de 1985 y se centra en Mutiny, la nueva start-up creada por Cameron y Donna, una empresa creada con base en la idea más perturbadora de la era moderna: la internet. Al mismo tiempo, Joe, Gordon y Bosworth (Tobby Huss) van a estar en su propia ola “online”, recreando el panorama tecnológico a su alrededor, mientras intentan sanar viejas heridas y lidiar con las consecuencias de la primera temporada. La segunda temporada de Halt And Catch Fire explora temas que apuntan directamente al espíritu de la modernidad, como la delgada línea que separa el genio del iludido, la fragilidad de la conexión humana, y el deseo de todos, especialmente en el mundo actual obsesionado por tecnología, en dejar una marca significativa y hacer algo que realmente importa.





