Serie
A.Latina
The Daily
Jul25,2016

El martes 2 de agosto, el canal A&E estará estrenando en América Latina 60 días preso, el experimento (60 Days In), una serie de doce episodios que inaugura otra forma de lo que en televisión se conoce como reality show, con recursos aún más desafiantes para sus protagonistas. El debut absoluto en EEUU disparó a la señal a los puestos de liderazgo en audiencias de la TV paga.
Este atrevido formato televisivo tiene a siete reclusos que no lo son pero que aceptan el riesgo de vivir durante sesenta días como tal, encubiertos, sin que los verdaderos presos lo sepan. La experiencia carcelaria es seguida minuto a minuto por 100 cámaras de seguridad -en realidad cámaras de televisión- que graban sin cesar, dándole a los espectadores la posibilidad de una mirada directa, real, e impredecible sobre la cotidianidad de una peligrosa prisión. La vida y la seguridad de los falsos presos puede llegar a no valer nada si son descubiertos.
El seriado fue producido por Lucky 8 TV para A&E Network. La producción ejecutiva para Lucky 8 TV corrió a cuenta de Gregory Henry, Kimberly Woodard y Jeff Grogan; en tanto Elaine Frontain Bryant, Shelly Tatro, Drew Tappon y Brad Holcman lo fueron para A&E Network.
La historia y el desafío nacen, como casi todas las cosas, por alguna necesidad. Debido a las historias recientes de corrupción en la prisión en Clark (Jeffersonville, Indiana), el alguacil Jamey Noel pensó durante un buen tiempo en cómo exponer la situación, sacarla a la luz pública. Así pensó en realizar un programa en el que siete inocentes vivan durante 60 días junto a la población carcelaria, sin que los oficiales, el personal, e incluso los otros reclusos conozcan su secreto. A&E Network asume historía y desafío y lo convierte en un documento extraordinario.
Los personajes elegidos por Noel para participar de su programa, cada uno con distintas historias de vida, se adentran en el mundo presidiario para dar a conocer los problemas internos y lo que podría suceder realmente detrás de cada prisión.
La cárcel de Clark alberga aproximadamente a 500 reclusos, entre presos acusados de traficar drogas, delincuentes sin antecedentes penales o asesinos candidatos a la pena capital. Las razones por las que cada participante se ofreció como voluntario para este programa varían, pero todas comparten el objetivo final de salir de ahí con una mayor comprensión del sistema –cómo opera, sus efectos psicológicos–, además del deseo de participar en la denuncia del enorme impacto que tiene en la sociedad.
“En A&E nos sentimos muy orgullosos en crear un formato tan innovador como audaz que rompa con todo concepto pre-establecido de lo que es vivir en la cárcel. Desaparecerá en un instante, cuando episodio tras episodio en 60 días preso, el experimento, puedan sentir en carne propia a través de los ojos de una persona inocente, lo que es vivir y sobrevivir en una peligrosa cárcel”, destaca Eduardo Ruiz, presidente y gerente general de A+E Networks Latin America.
60 días preso, el experimento, tiene como protagonistas a Maryum, una trabajadora social que lucha para erradicar la violencia en el mundo de las pandillas; Zac, un conservador ex oficial del Cuerpo de Marines que espera que esta experiencia le ayude en su proceso de convertirse en agente de la DEA; Tami, una oficial de policía que ha arrestado a cientos de personas, quiere comprender bien cómo transcurre la vida en el otro lado; Jeff, que por años se desempeñó como guardia de seguridad, está listo para dar el siguiente paso de su carrera, al convertirse en oficial de prisiones. Y siente que esta experiencia le será de mucha utilidad para esta movida profesional; Isaiah, él siente que le arrancaron una parte de sí el día en que su hermano mayor fue encerrado en prisión, y ahora quiere experimentar todo lo que su hermano convicto está experimentando; Robert es un profesor que quiere aprovechar esta experiencia para instruir a sus estudiantes acerca de las consecuencias de sus decisiones; y Barbra, la esposa de un militar y madre de dos niños pequeños, siente que los presos la tienen demasiado fácil tras las rejas y quiere vivirlo de primera mano.
“Para cuando asumí el cargo, no era ningún secreto que la Cárcel del Condado de Clark enfrentaba problemas y que necesitábamos tomar el control con rapidez. La única manera de entender realmente lo que estaba sucediendo en la prisión fue poniendo a participar a personas inocentes en el sistema, para que nos proporcionaran información imparcial y de primera mano. Estos valientes voluntarios nos ayudaron a identificar aspectos críticos a lo interno de nuestro sistema; aspectos que agentes encubiertos no habían podido hallar. No podríamos estar más emocionados con el éxito de este experimento inaugural”, comentó el alguacil Jamey Noel.





