Players
Global
Omar Méndez
Nov25,2013

Los accionistas quieren mayores ganancias. Y los responsables de Sony están dispuestos a dárselas. La presión de los primeros sobre los segundos marcó el clima de la conferencia del jueves 21, realizada en sus estudios de Culver City, cuando los actuales administradores debieron rendir cuentas y prometer mejores resultados, y dar mayores precisiones a un auditorio hambriento de información.
La presión ha llevado a tomar decisiones y a prometer, tal vez en demasía. En el mundo de las finanzas y los intereses bursátiles, las promesas incumplidas se castigan, pero al máximo jefe y a los máximos jefes de las divisiones de entretenimiento del gigante japonés no le han importado esas consecuencias. La presión de los accionistas ha imperado y decidido trazos de corto plazo, urgentes.
—Kazuo Hirai, CEO de Sony Corporation, ha sido nuevamente claro con la propuesta de Daniel Loeb, un activist shareholder, dueño del 7%, y la voz cantante de aquellos que quieren un Sony dividido, más la venta de una de las partes de entretenimiento: Ninguna unidad de entretenimiento está en venta, ha vuelto a decir el máximo jefe.
"Sé que la totalidad de Sony es mayor que la suma de sus partes. Y Sony Entertainment es una parte fundamental de Sony y es crucial para nuestro crecimiento futuro". La respuesta a Loeb ha sido una respuesta a todos los accionistas que hoy expresan descontento con el rumbo de la compañía.
Hirai debe defender su inclinación por el plan One Sony, sostenido en la sinergia entertainment-electronic. La presión, en este caso, tiene que ver con el desempeño financiero de Sony Pictures Entertainment que tuvo un Q2 malo, con una pérdida operativa de US$181 millones.
“El contenido puede ayudar a vender televisores, las tabletas y los teléfonos celulares”, dijo, recordando también el liderazgo de Sony en el desarrollo del video de ultra definición 4K, “que ha sido posible por ser dueño de un estudio de cine”.
— Sony se ha comprometido a recortar US$250 millones de gastos en sus unidades de entretenimiento en 24 meses.


A la hora de hablar de esos recortes, David Hendler, director financiero de las divisiones de Entretenimiento, arrancó con las expectativas del próximo ejercicio financiero. “El cine y la televisión comercial de Sony tendrán una "ganancia operativa de US$ 630 millones el próximo año, y ventas por US$ 8.400 millones". Según él, ya está identificado de dónde saldrá el recorte. En primer lugar de la mejora de los márgenes de beneficio, por unos US$150 millones, salidos de mayores eficiencias generales y operativas. Los restantes US$100 millones serán producto de ahorro de adquisiciones.
Michael Lynton, presidente ejecutivo de la unidad de Entretenimiento, prometió otros recortes adicionales.
— En lo que fue una de las decisiones más importantes en este jueves de anuncios, el grupo ha decidido reducir las expectativas en Columbia Pictures y subírselas a la división de televisión. Menos cine, más televisión, ha sido el mensaje para el mercado. Esto significa que Sony Pictures pone en primer lugar de inversiones a los negocios de TV, “porque allí están los márgenes de ganancia mayores”, dijo Lynton. La distribución de señales para TV de pago pasa a la primera página de prioridades para los administradores del grupo, tanto fuera como dentro de EEUU.
Alrededor de 127 canales de televisión de Sony alcanzan a 950 millones de suscriptores de televisión en más de 150 países, dijo Steve Mosko, presidente de la división de televisión. En lo que representa una doble movida agresiva, por un lado, la compañía está dispuesta a adquisiciones en India y en algunos países que figuran entre las fortalezas de la filial; por el otro, la empresa está abierta a la venta de participaciones en canales que no tienen un crecimiento robusto, adelantó el ejecutivo.
Desde el vamos, Hirai dejó en claro su descontento con el rendimiento de la división cinematográfica a pesar de que en 2012 se convirtiera en el estudio con mayor cuota de mercado internacional gracias a Skyfall. El descontento tenía nombres: White House Down y After Earth.
"Si no hacemos dinero, ellos no ganan dinero," dijo Amy Pascal en la conferencia, copresidente del estudio de cine, en una clara muestra del nivel de presión que les impone el grupo. Columbia Pictures pasará de producir 23 películas al año a 18. En el verano estarán lanzando solo cuatro películas, una fuerte reducción respecto a las nueve presentadas este año. Pascal confirmó una tercera película de Spider-Man para 2016 y una cuarta para 2018. En paralelo, el estudio modifica los objetivos de beneficios, subiéndolos para los nuevos proyectos de cine; además de reducir costes de comercialización y negociación con los talentos.
“No vamos a trabajar con directores que sean incapaces de respetar los presupuestos que fijamos para nuestras películas”, advirtió la co-chairman.
Lynton defendió la labor de Pascal ante los inversores, pero en los hechos hay en el cambio de rumbo una clara reprimenda a la gestión de producción de filmes.





