Estudio
EEUU
The Daily
Oct31,2018

En la recta final hacia las elecciones de medio término en EEUU, a realizarse el próximo martes 6 de noviembre, un análisis del Wesleyan Media Project encuentra que la publicidad en televisión en las campañas a nivel federal establece nuevos récords en volumen -y en volumen de avisos negativos- gracias en parte al alto número de compulsas reñidas entre los dos principales partidos a lo largo del país. Mientras que la proporción de publicidad negativa en el período electoral post Labor Day (4 de septiembre a 25 de octubre) no alcanza marcas inigualadas, sí en cambio se muestra excepcional para muchos televidentes debido al enorme número de avisos negativos al aire, trepando un 61% respecto de la elección de medio término de 2014.
De acuerdo con el análisis, en 2010 hubo un 54% de avisos de campaña de medio término considerados puramente negativos, con otro 22% considerado contrastivos (que muestran tanto los pros del candidato favorecido como los contras del rival). En consecuencia, un 76% de los avisos se presentó en aquella ocasión como de "ataque". En 2018, en tanto, el 48% de los avisos emitidos fueron negativos puros, con otro 21% que mostró contrastes entre candidatos. Así, el 69% tuvo contenido de ataque.
Sin embargo, ningún otro período electoral general en la última década ha asistido ni de cerca a la magnitud de spots negativos al aire (de ataque puro o ataque por contraste). Casi 569 mil avisos de ataque puro han sido emitidos desde el Labor Day, quebrando el récord de 2010 de casi 450 mil.
En la comparación con 2014, se observa un crecimiento impresionante del volumen de publicidad política (avisos totales desde el 1° de enero de 2017 al presente, comparándose con el período que se abrió el 1° de enero de 2013). Más de 3,6 millones de avisos se han emitido hasta el momento en las campañas tanto de gobierno como legislativas, lo que representa un incremento del 59% respecto a 2014. Esto incluye un aumento del 109% en avisos apuntados al acceso a la Casa Blanca y un 66% en las campañas para gobernador. El incremento en la campaña presidencial es notable, puesto que la de las cámaras se presenta “para cualquiera” (up for grabs, donde los demócratas avizoran una oportunidad de tomar control de la llave legislativa), mientras que en 2014 la mayoría republicana en la Cámara Alta era considerada mucho más segura.
En la distribución territorial, Orlando, en el estado de Florida, es la que puntea en el ranking Top 20 de ciudades con mayor exposición a publicidad electoral en el período que va del 1° de enero de 2017 al 25 de octubre de 2018 (73.197 avisos), seguida de cerca por Las Vegas, Nevada (72.912) y, más atrás, Tampa, Florida (68.960). Chicago, Illinois, y Atlanta, Georgia, completan la grilla de las primeras cinco ciudades con mayor propaganda electoral.
En la estratégica batalla por el control del Senado, los votantes del estado de Florida han visto unos 125 mil anuncios (solo superado por Indiana, con 133 mil) por un costo aproximado de US$ 100 millones. Si se suman ambas carreras (hacia la Casa Blanca y hacia las cámaras), Florida alcanza un total de inversión en publicidad política de casi US$ 250 millones.





