Inversiones
Global
Martín Páez Molina
Jun16,2015

Crisis, recesión, cambios drásticos en los paradigmas tecnológicos, entre otros factores, se han concertado en los últimos años para hacer de los procesos de adquisición y fusión (M&A) una herramienta vital para las empresas. Una reciente investigación del estudio jurídico global Reed Smith arroja luz sobre este aspecto y lo enfoca en las firmas de tecnología, medios y entretenimiento (TME). Wired up: The convergence of technology, media and entertainment revela que una abrumadora mayoría de ejecutivos espera ver en los próximos dos años más acuerdos de convergencia que transversalizan los tres sectores.
En efecto, un 84% de los cien ejecutivos senior consultados considera que el flujo de acuerdos no hará sino fortalecerse en el cambiante paisaje corporativo para las firmas TME.
El reporte, elaborado junto a la consultora Mergermarket, sostiene que la escalada de negocios está siendo impulsada por una batalla cada vez más feroz librada por las firmas TME en procura de hacerse de ventajas competitivas en el mercado. De acuerdo con Reed Smith, 2014 asistió a nuevos niveles de acuerdos de convergencia que totalizaron US$ 34.500 millones, lo que significara un incremento del 13% respecto a 2013. Pues esta tendencia -se predice- se incrementará aún más.
Otros hallazgos importantes del estudio señalan:
- Un 84% de las compañías TME sondeadas dicen esperar una mayor cantidad de acuerdos de convergencia inter-sectorial en los próximos dos años; un 26% cree que será “significativamente mayor”;
- Los objetivos tecnológicos explicaron la mayor parte de los volúmenes de convergencia TME (48%) y del valor (41%) en 2014/2015. Esto incluyó la fusión en EEUU de la Scientific Games Corporation con el proveedor de software para juegos Bally Technologies, acuerdo apuntado a convertir la empresa de tecnología y entretenimiento para juegos y lotería más grande del mundo;
- Las firmas vinculadas al entretenimiento son las más interesadas y dispuestas a hacer adquisiciones cruzadas; más de un tercio de las compañías estudiadas tienen en carpeta la compra de firmas no-entertainment, con un 21% apuntándole a medios y otro 13% con planes de comprar firmas tecnológicas;
- En busca de crecer, las compañías se muestran cada vez más dispuestas a cruzar fronteras regionales, con casi 3 de cada 5 firmas TME que aseguran que su próxima adquisición probablemente sea más allá de los límites de su mercado; de ellas el 37% dice que su blanco más probable sea Asia-Pacífico, seguido por Europa occidental (23%) y Norteamérica (17%).
La batalla por los mercados y los contenidos
Otro aporte significativo del estudio es que este ímpetu por la convergencia no implica que sea monopolizado por los gigantes globales. Y pone el ejemplo de los acuerdos de cuádruple play, en los que proveedores de telecomunicaciones buscan convertirse en ventanilla única de TV, banda ancha y telefonía fija y móvil.
Esta tendencia, según Reed Smith, marca la fascinación actual por la convergencia vista como “carrera de negocios” (business race) que otorgue sentido a un mundo en el que las fronteras entre tecnología y contenidos se vuelven cada días más difusas. El advenimiento de los conglomerados de datos y la compra programática ha creado también incentivos adicionales en las firmas tech para fusionarse con empresas vinculadas a producción y distribución de contenidos.
La convergencia no es algo nuevo para las firmas TME. El informe recuerda que la BBC, creada en 1922 por un consorcio privado de fabricantes de radios, no tardó en advertir que sus productos adquirirían mucho mayor valor si se los cargaba de contenidos.
La convergencia está, así, en el ADN de la industria moderna. Casi cien años después del nacimiento de la BBC, la lógica sigue siendo sorprendentemente similar. Sólo que ahora se suman innovaciones, a no dudar, disruptivas. Nuevos dispositivos, metodologías revolucionarias de prestación e inéditas experiencias de contenido habrán de estimular la actividad M&A en los años por venir. Algo que, se presume, será una batalla encarnizada por ganarse el mercado y capturar las audiencias.





