Estudio
Internacional
The Daily
Dic17,2018

El efecto SVoD, inevitablemente, cambiará las reglas y las formas del negocio de salas cinematográficas. Desde ya hace un tiempo, la sola comparación del costo de una entrada al cine para ver una película y la de un abono mensual, que incluye acceso a cientos de filmes y series, evidencia un desequilibrio notorio. Eso es precisamente lo que reluce en el nuevo reporte de Ampere Analysis conocido este lunes: el precio promedio de un boleto en salas ya es más alto que el costo de un servicio streaming mensual en la mayoría de los mercados.
Según el estudio, los ingresos globales de los servicios de suscripción de video en tiempo real superarán el total de la taquilla mundial el próximo año. En cifras, se proyecta que los ingresos de suscripción global de los SVoDs alcanzarán durante 2019 los US$ 46.000 millones, rebasando la línea de US$ 40.000 millones de ingresos ‘teatricals’ esperados en igual periodo.
En EEUU, los ingresos SVOD ya superaron el box office en 2017, conjeturándose que el mercado del Reino Unido lo seguirá a finales de este año. La investigación de la firma subraya también que China, considerado el segundo mercado ‘teatrical’ del mundo, tendrá al negocio del SVoD ganándole a la taquilla el año entrante.
Los servicios vía streaming, liderados por Netflix y Amazon Prime, explotan en toda Europa Occidental, mientras los ingresos por salas de cine se mantienen ralentizados.
En cuanto a costos por países, según el reporte, México es el país con el boleto de cine más barato, de aproximadamente US$ 2.50. Los mexicanos también tiene la asistencia más alta con 3,3 ingresos en promedio por año. Esto contrasta con Francia en donde cuesta cerca de US$ 8 y tienen solo un ingreso anual a salas, y con Escandinavia, donde las entradas cuestan más de US$ 13.
Los dos mercados con menor asistencia al cine fueron Japón, donde se encontró que las entradas de cine costaban casi el doble del precio SVoD promedio, y Alemania, donde el valor giraba alrededor de un 50% más alta.
La investigación analizó 15 mercados internacionales, incluidos Australia, Brasil, Francia, Alemania, Japón, México, Países Bajos, Polonia, España, Suecia, Turquía, EEUU y Reino Unido.
"Nuestro análisis de los consumidores en 15 mercados revela que, aunque existen diferencias en el costo de ir al cine por país, es evidente que existe un gran interés por el contenido entre algunos consumidores, ya sea en la pantalla grande o en una más pequeña. La clave para el cine es entender que, si bien los suscriptores de SVoD son más ávidos de los aficionados al cine, este no siempre es el caso. Por lo tanto, la experiencia compartida de ver una película en la pantalla grande debe seguir siendo atractiva, y de precio realista", expuso, como balance, el analista principal de Ampere Analysis, Toby Holleran.





