Tecnología
EEUU
The Daily
Nov18,2015

Las aplicaciones de mensajería tienen ahora más usuarios globales que las redes sociales tradicionales, lo que significa que ellas jugarán un rol cada vez más importante en la distribución de periodismo digital en el futuro. Mientras las plataformas de chat alcanzaron prominencia inicialmente como alternativa a los SMS, por su bajo costo y acceso vía web, con el tiempo fueron evolucionando hacia nodos multimedia en tanto soporte de videos, fotos, juegos, pagos y más.
Así, aun cuando muchos medios informativos todavía no utilizan aplicaciones de mensajería, otros outlets digitalmente hábiles como BuzzFeed, Mashable, The Huffington Post y VICE han acompañado a jugadores tradicionales como la BBC News para una mayor presencia en este tipo de plataformas.
Para abordar este asunto, el Tow Center for Digital Journalism, una organización alojada en la Columbia University que explora las formas como la tecnología está cambiando al periodismo, ha divulgado un estudio-guía que ofrece hallazgos claves y estudio de casos que reflejan la variedad de trabajo creativo y estratégico en el campo de la mensajería. Muchas iniciativas de editores en torno al uso de estas aplicaciones están aún en fase formativa, pero incluso estas se han demostrado efectivas en la diversificación de fuentes de tráfico para contenido digital.
En la investigación, que incluyó entrevistas con profesionales líderes en estas implementaciones, se han detectado oportunidades y desafíos para organizaciones que están usando -o que esperan hacerlo- aplicaciones de mensajería para el ejercicio del periodismo.
Los casos bajo estudio muestran el empleo de diferentes aplicaciones, cada una con sus propias características de nicho. En los últimos dos años muchas plataformas -incluyendo Snapchat, Viber, Kik, LINE, WeChat y Telegram- introdujeron canales oficiales que editores como CNN, The New York Times, The Huffington Post y Cliff Central apalancan hoy para la distribución de contenido e involucramiento de usuarios. Otros jugadores, como WhatsApp, no tienen ofertas oficiales para propietarios de medios, lo que sin embargo no ha disuadido a organizaciones -notablemente la BBC- del lanzamiento de campañas experimentales.
El trabajo, lanzado esta semana, se titula A Guide to Chat Apps, elaborado por Trushar Barot y Eytan Oren, y propone una serie de observaciones claves, entre las que se pueden destacar las siguientes:
- Las aplicaciones de mensajería ofrecen sólidas oportunidades para comprometer nuevos segmentos demográficos, o aquellos que son difícil de llegada. Snapchat, por ejemplo, aplicación muy popular entre Millennials, es reconocida por involucrar e informar a audiencias juveniles sobre aspectos complejos como el reciente acuerdo nuclear de las principales potencias con Irán;
- Innovaciones como los stickers personalizados o los emojis pueden ayudar a los outlets de noticias a construir audiencias rápidamente vía aplicaciones de mensajería (el estudio del Tow Center ofrece un glosario, donde se define al sticker como una imagen ilustrada o fotográfica que los usuarios de aplicaciones de chat pueden insertar fácilmente en sus conversaciones en lugar de un texto; son similares a los emojis aunque de mayor tamaño y pueden ser enviados solo como imágenes autónomas, a diferencia de los estos que pueden aparecer directamente junto a las letras que se van tipeando);
- Las apps permiten reunir (potencialmente de forma exclusiva) contenido generado por usuarios y convertirlo en fuente principal de información en noticias de última hora (fue el caso este año de la cobertura de la BBC sobre el segundo terremoto en Nepal);
- Las aplicaciones de mensajería pueden proporcionar oportunidades únicas para dar a las audiencias acceso directo a editores o contenidos, bien sea a través de plataformas WeChat hechas a medida (Cliff Central), bien a través de chats públicos en Viber (The Huffington Post);
- Este tipo de aplicaciones brinda un sitio para implicar a las audiencias con diferentes tipos de contenido, con frecuencia contenidos livianos (por ejemplo el The Washington Post ha utilizado Kik para distribuir juegos, concursos y aventuras de chat);
- Las aplicaciones de mensajería no solo facilitan la comunicación con testigos en áreas donde no funcionan otras formas de comunicación (por ejemplo en condiciones meteorológicas extremas), sino que también brindan una plataforma para gente que no se siente segura hablando por teléfono. Además, aplicaciones como Telegram ponen el acento en cuestiones como encriptación y seguridad;
- Las apps no se usan solamente para impulsar tráfico a las websites (BuzzFeed, por caso, está utilizando LINE como parte de una estrategia más distribuida, apuntando a proporcionar tanta mayor información como sea posible dentro de la aplicación, más que para direccionar usuarios a su website);
- Aplicaciones como WhatsApp, además, amarradas a un número telefónico individualizado, pueden apresurar significativamente el proceso de verificación para casos de contenidos generados por usuarios, proporcionando una línea directa con los testigos/creadores del material;
- Surgen evidencias de que la plataforma de distribución Snapchat Discover -que permite descubrir contenido seleccionado por canales asociados, como la CNN, MTV, Cosmopolitan, National Geographic, entre otros- activa y mantiene el tráfico (el Snapchat Discover de la CNN animó a los usuarios a buscar contenido ampliado en los canales de noticias de TV de la CNN).





