Reporte
UK
The Daily
May26,2015

La Oficina de Comunicaciones (Ofcom), ente regulador del sector audiovisual en el Reino Unido, publicó la última semana un estudio sobre las actitudes de la audiencia británica hacia el contenido en radio y TV. El trabajo cubre aquello que la gente encuentra de ofensivo en los medios, su conciencia y actitudes hacia la regulación, así como su reconocimiento del logo de publicidad indirecta.
El reporte incluye también acceso y visualización de los consumidores en dispositivos conectados a internet, utilizados para mirar servicios entregados por BBC iPlayer, 4oD, ITV Player, YouTube y Netflix, entre otros proveedores.
Principales resultados de la investigación:
- La investigación muestra que los hogares poseen dos aparatos de televisión en promedio. Más de cuatro por cada diez adultos (44%) han usado TV conectada a internet en los últimos doce meses (la mayoría vía decodificadores tipo TiVo o Sky). Un 34% miró servicios de TV a la carta vía televisores conectados o con decodificadores;
- Casi la mitad (49%) de los espectadores adultos percibe que la calidad de la programación de TV se mantuvo igual que el año pasado; un tercio (30%) cree que empeoró y solo un 16% opina que ha mejorado;
- Entre aquellos que piensan que la programación ha empeorado, las principales razones se explican por las reposiciones (57%), falta de variedad (43%), falta de calidad en general (32%) y demasiados reality shows (30%). Entre quienes aseguran que la TV ha mejorado en el último año, los principales argumentos señalan una gama más amplia de programación (50%), calidad mejorada (48%), más programas de entretenimiento (37%) y mejores ficciones (33%).
Material ofensivo
La mayoría de los televidentes británicos (79%) no se ha sentido ofendido por nada que haya sido transmitido por la TV en el último año. Sin embargo, uno de cada cinco encontró que algo le resultó ofensivo, con mayor preponderancia (33%) entre las personas de más de 65 años. Los espectadores de entre 16 y 24 años fueron menos propensos a sentirse ofendidos (9% comparado al 33% de los adultos más grandes).
Entre quienes se sintieron ofendidos, el lenguaje soez (44%), violencia (41%) y contenido sexual (41%) aparecen como las mayores preocupaciones. Los adultos por encima de los 45 son más sensibles hacia algún tipo de discriminación (29% comprado con el 19% de quienes están por debajo de esa edad).
En promedio, la mitad de la población estudiada piensa que los niveles actuales de sexo (57%), violencia (47%) y palabrotas (52%) en la TV son aceptables. Cuatro de cada diez siente que vio demasiada violencia (43%) y lenguaje grosero (52%), mientras que casi un tercio (28%) dice que hubo demasiado sexo.
Las actitudes difieren según la edad: los adultos más jóvenes tienden a ver que la cantidad de violencia, sexo y grosería es aceptable, en tanto que los adultos más grandes perciben que no: que el contenido “fuerte” es demasiado.
Alto conocimiento sobre regulación
La vasta mayoría de espectadores adultos (90%) sabe del límite horario de las 10 de la noche, con más de la mitad (57%) opinando que dicho límite es adecuado y cerca de un tercio (27%) sosteniendo que el horario de protección debería fijarse más tarde.
El reporte del organismo británico encuentra que hay una clara comprensión acerca de que la transmisión de contenidos es una actividad sujeta a regulación: más de ocho por cada diez adultos (82%). Entre ellos, una mayoría cree que la regulación es adecuada (61%) o no tiene una formada una opinión (18%).
Publicidad indirecta
La investigación expuso también que el reconocimiento de publicidad indirecta en la pantalla sigue siendo bajo entre los telespectadores británicos. Apenas el 14% identifica el logo “P” especialmente diseñado para que la audiencia sepa que un canal o programador cobra por incluir determinado producto en el programa.
El simbolito “P”, colocado antes y después de un programa que involucra pautas comerciales, fue introducido por el gobierno en 2011 como contrapeso por la flexibilización dispuesta en las reglas de publicidad indirecta o “posicionamiento de producto” (product placement) en la televisión. A mediados de ese año, un estudio de la consultora Populus, difundido por el diario londinense The Guardian, detectó que apenas el 9% de los espectadores identificaba correctamente el significado de la “P”. A juzgar por el último estudio de Ofcom, no se ha avanzado mucho en los últimos cuatro años.
Protección a los televidentes
Las nuevas tecnologías y los comportamientos novedosos de los consumidores están haciendo replantear las políticas regulatorias. La Ofcom está trabajando junto al gobierno, otros reguladores y la industria audiovisual para producir un marco y estándares comunes que aseguren mayor protección a las audiencias de TV, radio y, especialmente, aquellas que consumen programación on-demand en dispositivos conectados a internet, que puedan vulnerar, por caso, los horarios límite para menores de edad.





