Informe
Australia
The Daily
May22,2015

La contribución de la televisión comercial abierta de Australia a la economía del país, al sector de la producción audiovisual y a los televidentes australianos ha sido cuantificada, por primera vez, en un reporte difundido esta semana. Harold Mitchell, presidente de Free TV, la compañía que representa a los canales con licencia para la transmisión abierta en Australia, saludó la publicación: “Se han dicho muchas cosas absurdas últimamente sobre el futuro de la televisión, sin muchas bases empíricas que las apoyen”.
El reporte, encargado por Free TV a la firma Venture, debe leerse en el marco de la guerra declarada por los canales de aire a los new players. “Google, Apple, Netflix y todos los otros actores globales que ahora están ingresando a nuestro mercado no van a emplear a 15 mil australianos o invertir 1.500 millones de dólares (US$ 1.185 millones) anuales en contenido australiano”, clamó el empresario.
El estudio dado a conocer esta semana estima el valor económico que la televisión comercial abierta está proporcionando a la economía del país, a sus televidentes y anunciantes. Los datos acompañan reclamos del gremio, dirigidos contra el gobierno australiano, por remover lo que consideran regulaciones obsoletas que imponen a los canales cuotas de producción nacional en ficción, documentales y programas para niños, entre otros rubros, que los deja en situación de desventaja competitiva frente a los new players.
“Tenemos algo grandioso para decir. El reporte proporciona datos duros sobre nuestra contribución al ecosistema de la televisión australiana en su conjunto y demuestra lo que se pone en riesgo si tenemos que sujetarnos a reglamentaciones y legislaciones perimidas”, dijo el presidente de Free TV, en un comunicado de prensa.
El reporte The Value Of Free TV: The Contribution Of Commercial Free-To-Air Television To The Australian Economy examina tanto el excedente económico generado por la industria como la inversión económica hecha por los broadcasters.
“Estamos atravesando un momento crítico. Los canales estamos invirtiendo en nuevos servicios para responder a las demandas de la audiencia por nuestro contenido cuando y donde ellos lo quieran. Pero casi 18 meses después de dejar el analógico tenemos que afrontar el lastre de una serie de regulaciones perimidas… que no aplican para nadie más”, se quejó Mitchell.
“Esto no es sostenible. Los gobiernos y la comunidad no pueden permitirse ser complacientes con esto. Google, Apple, Netflix y todos los otros actores globales que ahora están ingresando a nuestro mercado no van a emplear a 15 mil australianos o invertir 1.500 millones de dólares anuales en contenido australiano”, dijo.
El análisis dado a conocer por Free TV Australia muestra que:
- La televisión comercial abierta es por lejos el mayor contribuidor de producción de contenido nacional y apuntala al sector de la producción en su conjunto, gastando más de 1.500 millones de dólares al año en programación australiana y responsable de 6 por cada 10 dólares en contenido doméstico;
- Su contribución directa a la economía del país no tiene rival entre ningún otro proveedor de televisión, inyectando 2.800 millones de dólares al año en el mercado a través de producción, nómina de trabajadores, tecnología, publicidad e impuestos y apoyando a más de 15 mil empleos en el sector broadcasting y producción independiente;
- Además genera un importante excedente económico estimado en 3.200 millones de dólares anuales sobre espectadores, anunciantes y broadcasters.





