Reporte
EEUU
The Daily
Nov6,2014

El enemigo en los negocios no es la competencia directa; es, principalmente, la incapacidad de observación en perspectiva, coinciden reconocidos gurús de la comercialización. La proliferación de alternativas OTT a la TV paga tradicional, presenta una amenaza competitiva a largo plazo. Y así lo sienten muchos de los empresarios todavía apegados a los convencionalismos de la televisión. Otros, en cambio, están viendo a las nuevas posibilidades de la tecnología como una posibilidad de producir resultados beneficiosos. Un reciente estudio de consumo de la consultora global de investigación TNS, muestra que las mejoras del clima económico mundial han permitido multiplicar la cantidad y diversidad de contenido de video en los hogares principalmente porque las fuentes de programación están creciendo, lo que da como resultado una demanda saludable para toda la industria.
Aproximadamente uno de cada seis (16 %) abonados a la TV paga han ajustado recientemente su nivel de servicio de video, ya sea una actualización a un nivel más alto o una degradación a un nivel inferior, en algún momento durante el año pasado.
Los hogares de TV paga que también usan video streaming, tienen más del doble de probabilidades, un 25 % en comparación con el 12 %, que los hogares que no poseen y no han cambiado su nivel de servicio de TV paga; lo que es esperable dado su inclinación por la aclimatación a nuevos hábitos de visualización.
La encuesta realizada a casi 25 mil hogares de EEUU por parte de ReQuest, encontró que los hogares con streaming son más propensos que los no-streaming, a rebajar su nivel de servicio de TV paga tradicional (9 % vs 6 %); y también tienen más probabilidades de mejorar su nivel de servicio (16 % vs 6 %). Es más común las mejoras de servicios que las rebajas, en los hogares con video streaming, subraya TNS.
"Estos hallazgos sugieren que el streaming está contribuyendo a un aumento general en el apetito de los consumidores, y la demanda, para el contenido de video, en lugar de simplemente robar una parte limitada de la programación de TV paga. El crecimiento en la frecuencia de las actualizaciones de servicio está siendo impulsado casi en su totalidad por los hogares que consumen también streaming de video, que conducen a un rendimiento ARPU más fuerte por cable, satélite y proveedores de TV por fibra", destacó el VP de TNS, Frank Perazzini.
TNS destaca que los “streamers” que ajustan su nivel de servicio de TV paga tienden a ser más jóvenes, en particular los que actualizan el nivel. Aunque los adultos menores de 30 años representan menos del 20 % de todos los abonados pay TV con tecnología de streaming, si pertenecen al tercio (33 %) de hogares que recientemente compró más canales y/o características de su proveedor de vídeo tradicional.
"Los consumidores más jóvenes son especialmente proactivos e indulgentes en sus hábitos de visualización, habiendo alcanzado la mayoría de edad en un mundo de variedad sin igual y con elección de contenidos de video. Ellos saben lo que quieren, y también la manera de conseguirlo", comentó Perazzini.
El porcentaje de hogares estadounidenses que transmiten video en el mes anterior a la encuesta se elevó al 34 % en el Q3 2014, comparado con el 30 % en Q3 de 2013 y el 27 % en el Q3 de 2012, según datos de TNS.
Algunos servicios de video streaming son gratuitos, pero aquellos que son basados en honorarios, como Netflix y Amazon Prime, están prosperando. El porcentaje de hogares estadounidenses que han usado video streaming se elevó al 34 % en el Q3 2014, comparado con el 30 % en Q3 de 2013 y el 27 % en el Q3 de 2012, según datos de TNS. Mientras que aquellos que pagaron por un servicio de video OTT, subió al 26 % en el trimestre, del 23 % en el mismo período del 2013 y del 16 % de hace dos años. En cambio los usuarios que se han suscrito a un servicio de TV paga tradicional se redujeron un punto porcentual, hasta el 81 % en el Q3, del 82 % obtenido en los mismos períodos de los dos años anteriores.
Lo que lleva a pensar los resultados de la encuesta es que la propagación del video streaming, ya sea pago o gratuito, no ha tenido hasta ahora un impacto grande sobre la incidencia de las suscripciones de TV paga tradicional. Lo que quiere decir que existe la convivencia, en lugar de una competencia, de alternativas de video dentro de muchos hogares.
Aun así Perazzini advierte: "A pesar de que esta relación simbiótica entre los proveedores de vídeo con suscripción tradicionales y emergentes han beneficiado mutuamente a ambos grupos, hay presagios de cambio que podrían transformar el modelo de negocio habitual por la entrega de video".





