Satélites
Brasil
The Daily
May6,2014

Hispasat, a través de su subsidiaria local, Hispamar, se ha inscrito en la carrera por los nuevos derechos de frecuencias abiertos por la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil , de hasta 15 posiciones orbitales distintas. El operador satelital español va por la revancha tras el fallido de la subasta de agosto de 2011, cuando se abrieron al mejor postor cuatro posiciones orbitales, y perdió en la disputa con StarOne.
No las tendrá fácil; en frente tiene a seis contrincantes de fuste: nuevamente StarOne (del Grupo Slim, posicionado muy solventemente en el mercado brasileño), más SES, Inmarsat, Star Satellite Communications, Telesat Brasil y Eutelsat, una de las propietarias de Hispasat y, en esta ocasión, un rival poderoso.
El precio base de cada posición se ha fijado en US$5,5 millones y cada operador podrá licitar por un máximo de cuatro de las 15 posiciones disponibles. Los triunfadores de la subasta tendrán derechos de explotación del punto orbital durante 15 años, prorrogables por un periodo equivalente.
Teniendo en cuenta la importancia ganada por el territorio iberoamericano para la operadora, y muy especialmente por Brasil, estas posiciones se convierten en estratégicas y necesarias para consolidar sus negocios en el territorio.
El concurso brasileño se convierte en prioritario para el grupo, en momentos en que se define su control de SpaceCom, en Israel, por un monto aproximado a los €350 millones. Al parecer, Abertis, compañía que controla a la operadora satelital, está decidida a sostener su expansión internacional hacia el Oriente Medio, además de tomar reaseguros en su territorio más redituable, América Latina.
La pugna en Brasil coincide con la que también estos días se desarrolla en Israel, donde Hispasat aspira a hacerse con el control de SpaceCom. La operación, que puede ascender a casi €350 millones, otorga carta de naturaleza a la proyección del operador español en Oriente Medio. Abertis se siente obligada a imponer un nuevo ritmo en su filial ahora que ha pasado a controlar totalmente la empresa tras el acuerdo suscrito con la Sepi el pasado verano.





