NewMedia
EEUU
The Daily
Mar28,2014
De acuerdo con recientes investigaciones de The Diffusion Group (TDG), más del 60% de los hogares con banda ancha de EEUU tienen al menos un televisor conectado a Internet y pueden acceder a los servicios de medios online como Netflix en sus televisores. En otras palabras, de los 90 millones de hogares estadounidenses que se estarían suscribiendo a un servicio de banda ancha residencial, alrededor de 54 millones tienen ahora acceso a películas y programas de televisión a través de Internet, en su TV hogareña. Y un número creciente de estos consumidores están recurriendo a set-top boxes para Internet (ISTB) como Roku y Apple TV.
El mercado de nuevos dispositivos de transmisión especializados se ha multiplicado en cantidad de competidores. Pese a que la cantidad, y la seguridad de que habrá más en la lidia, podría preocupar a los players del juego, según el estudio, pueden quedarse tranquilos por un buen tiempo. Su buena noticia es que los consumidores que ya tienen esos dispositivos de video OTT siguen buscando más alternativas.
El 48% de los usuarios actuales de ISTBs, una categoría que tiene a Roku, más los dispositivos de Apple TV y de Google, es probable que compren otro ISTB en los próximos seis meses, remarcan los autores de la investigación. Del mismo modo, el 29% de los usuarios adultos de banda ancha proyecta comprar un nuevo dispositivo de video OTT durante ese período.
La confesión de los consumidores podría ser un buen augurio tanto para Roku, que está a punto de lanzar su nuevo HDMI Streaming Stick por US$ 49, como también para el ya popular Chromecast de Google, y los nuevos modelos de dispositivos de video OTT que muy pronto podrían estar presentando Apple y Amazon.
"El hecho de que los propietarios de ISTBs en la actualidad son significativamente más propensos a comprar más dispositivos de estas caracteristicas que aquellos que aún no los tienen, dice mucho sobre el futuro de estos aparatos", señala Michael Greeson, cofundador de TDG y director de Investigación. "Esto no disminuye en absoluto el alcance de la nueva demanda, sino que habla sobre el hecho de que una vez que un hogar posee un ISTB y entiende sus beneficios, lo quieren en todos sus televisores. Además, hace un llamamiento a los operadores que buscan una forma barata, de consumo subsidiado, para ampliar sus servicios avanzados de televisión digital a otras habitaciones de la misma casa. Esta es una noticia positiva para los fabricantes de ISTBs".
TDG aseguró que alrededor del 14% de los hogares de banda ancha actualmente utilizan un decodificador para acceder a un servicio OTT en sus televisores, fundamentalmente a impulso del grupo clasificado como Millenials (25-34 años) y la generación anterior (los Boomers con 45 a 54 años de edad).





