Carriage
EEUU
Omar Méndez (The Daily)
Nov13,2025

La sangre nunca llega al río", dicen los expertos que analizan las disputas de los grandes con bolsillos grandes. "Hay un límite en las peleas que no resulta conveniente atravesar: es ese que deja agujeros millonarios en los bolsillos de unos y otros". agregan para que no queden dudas sobre lo que hablan. Por ejemplo, las disputas de carriage en la televisión son de vieja data. Escalaron furiosamente en la época dorada de la TV de pago, con proveedores y distribuidores golpeándose hasta el cansancio pero siempre evitando quedarse con alguna pierna o algún ojo del ocasional rival. Esas disputas ya no existen en aquellas magnitudes: la TV tradicional ha perdido gas y, en su otoño y empobrecida, no está para esos trotes. Ahora las disputas de carriage alcanzan nuevos niveles: a caballo de la virtualidad, son más importantes y voluminosas y, al mismo tiempo, más complejas y peligrosas.
Actualmente el ring central lo ocupan The Walt Disney Company y Alphabet (Google), y puntualmente las cadenas de televisión de la primera y la plataforma YouTube TV (10 millones de suscriptores) de la segunda. Llegada la hora de una nueva renegociación, los términos cambiaron y el proveedor Disney y el distribuidor YouTube TV no se pusieron de acuerdo. Resultado: el primero retiró sus canales de la plataforma estadounidense el jueves 30 de octubre. Las dos partes aún no han llegado a un nuevo acuerdo, y por la beligerancia que muestran los protagonistas (al menos públicamente), no se ven señales de bandera blanca.
¿Cuánto aguantarán las partes? Desde YouTube TV no hubo respuesta pública pero sí de su contraparte. Walt Disney reconoció este jueves que se estaba preparando para una probable batalla de larga duración. En una conferencia pos-presentación de resultados, el director financiero Hugh Johnston pecó de suficiencia: aseguró a los analistas que Disney había "incorporado una cobertura" en sus previsiones, asumiendo que las negociaciones podrían prolongarse. ¿Error? Indudablemente. Disney tiene caja para extender la pelea pero ¿le conviene? La respuesta del mundo financiero de la víspera en la presentación de ganancias no ha sido la mejor. Las proyecciones de ingresos trimestrales no fueron correspondidas por el grandote de Burbank y sus acciones cayeron poco más del 8% en la tarde de este jueves. La respuesta fue por el incumplimiento de metas pero si éstas vienen acompañadas de problemas como el suscitado por carriage, el castigo de los apostadores de Wall Street puede ser mayor.
Un reporte de Reuters subraya que los analistas de Morgan Stanley han medido las costas del apagón de 14 días de los contenidos de Disney en YouTube TV: le supondrían al proveedor unos US$ 60 millones menos de ingresos. ¿Esto ayuda a Disney? Claramente no. ¿Gana YouTube con la guerra? Tampoco pero, indudablemente, sus efectos directos y colaterales son muchísimos menores.
Ducho en estas lides, Bob Iger buscó bajarle dramatismo al combate. "El acuerdo que hemos propuesto es igual o mejor que los que ya han alcanzado otros grandes distribuidores. Y si bien hemos estado trabajando incansablemente para cerrar este acuerdo y restaurar nuestros canales en la plataforma, también es imperativo que nos aseguremos de llegar a un acuerdo que refleje el valor que aportamos, que tanto YouTube, por cierto, como Alphabet nos han dicho que es mayor que el de cualquier otro proveedor".
¿Convencen estas palabras a los apostadores de WS? De ninguna manera. Saben todos en cada industria cuáles son los talones de Aquiles: en el mundo de la televisión son los activos de la TV clásica, TV paga principalmente. Disney tiene propiedades importantes en el segmento; Alphabet no. La conclusión de las conveniencias en una y otra orilla es obvia.
EL CORAZÓN DEL DESACUERDO
El contenido deportivo es motivo central en la disputa. El grupo de investigación de mercados Ampere Analysis expuso algunas conclusiones que habría que considerar en la evaluación del choque y las consecuencias. El analista Sam Nursall, autor del informe, remarca algunos datos que considera relevantes y que conviene exponer textualmente para no trastabillar en las interpretaciones:
" En 2023, (YouTube) reforzó su oferta deportiva con la adquisición (en EEUU) del codiciado paquete de derechos de transmisión de NFL Sunday Ticket , valorado en 2000 millones de dólares por temporada, convirtiéndose en una opción aún más atractiva para los aficionados al fútbol americano dispuestos a pagar un costo adicional al precio de la suscripción habitual a YouTube TV. Los datos de Ampere Media muestran que el 35 % de los suscriptores de YouTube TV son aficionados al fútbol americano, lo que subraya el impacto del actual estancamiento.
Los aficionados al fútbol americano encontraron una solución para ver la programación de ESPN. En el correo electrónico que envió a sus clientes ofreciéndoles el crédito de 20 dólares (por no poder transmitir el partido del 3 de noviembre), YouTube TV indicó: "Puedes seguir viendo la programación deportiva de Disney suscribiéndote directamente a ESPN», junto con un enlace a la nueva plataforma de streaming directa al consumidor (DTC) de ESPN ".
¿Qué factores han causado esta disputa? En esencia, las disputas por la distribución de canales surgen de desacuerdos sobre el valor que aporta un conjunto de canales; YouTube TV quiere pagar menos por la distribución de los canales de ESPN, mientras que ESPN quiere cobrar más. Cabe destacar que esta es la primera gran disputa con una operadora tras el lanzamiento de la aplicación de ESPN, cuya nueva plataforma de venta directa al consumidor ha modificado significativamente la dinámica entre ESPN y sus socios de distribución, como YouTube TV.
Durante décadas, ESPN mantuvo acuerdos de distribución exclusiva con operadores de televisión de pago/vMVPD para sus principales eventos deportivos, lo que le permitió obtener altas tarifas de distribución en comparación con otros canales; los deportes exclusivos proporcionan un gran valor en términos de adquisición y retención de suscriptores en medio de las tendencias más amplias y actuales de cancelación de suscripciones de TV paga (tradicional).
Sin embargo, con el lanzamiento de su plataforma de streaming directa al consumidor, ESPN entra al mercado como competidor de los operadores de televisión de pago y servicios de televisión por internet (vMVPD), especialmente con su paquete integral ESPN/Disney+/Hulu. Hasta agosto de este año, ESPN y FOX eran las únicas cadenas que no habían creado sus propios servicios de streaming por suscripción, pero con el lanzamiento de ESPN y FOX One, la gran mayoría de los deportes ya están disponibles en streaming en Estados Unidos. De esta forma, los aficionados ahora pueden crear un paquete de suscripción exclusivo para streaming, lo que podría incentivar aún más la cancelación de suscripciones de televisión de pago y vMVPD.
¿Qué poder de negociación tiene cada parte? Esta disputa por la distribución de contenido plantea una cuestión fundamental: ¿Cómo afecta el lanzamiento del servicio de streaming de ESPN al valor de ESPN como canal? Es probable que YouTube TV argumente que la plataforma de venta directa al consumidor (DTC) disminuye el valor de los canales al incentivar la cancelación de suscripciones. ESPN ha intentado mitigar esto implementando el acceso mediante autenticación con varios proveedores de televisión de pago y servicios de televisión virtual (vMVPD). Los clientes de Spectrum, por ejemplo, pueden acceder a la nueva aplicación de ESPN gratuitamente con su usuario y contraseña. Los clientes de YouTube TV aún no cuentan con esta opción, aunque podría surgir un acuerdo de este tipo en las negociaciones actuales. ESPN también podría argumentar que su contenido nunca fue exclusivo de YouTube TV, ya que también ha estado disponible a través de otros proveedores de televisión de pago.
YouTube TV afirma que el acuerdo de distribución propuesto inicialmente "perjudicaría a nuestros miembros y beneficiaría a los productos de televisión en directo de Disney", según un correo electrónico enviado a sus clientes. En otras palabras, una tarifa de distribución más alta probablemente se traducirá en un precio más elevado para los clientes de YouTube TV. Vale destacar también que Disney es propietaria de Hulu TV y Fubo, competidores de YouTube TV, que podrían beneficiarse de cualquier pérdida de clientes resultante.
La aplicación de ESPN también se beneficia directamente del apagón temporal de YouTube, y es razonable suponer que ESPN también obtiene un ARPU (ingreso promedio por usuario) más alto de los suscriptores directos que a través de la tarifa de carriage relacionada con un suscriptor individual de televisión de pago.
¿Qué se necesita para resolver esto? El periodo durante el cual los canales de ESPN no se emitieron en YouTube TV servirá como periodo de recopilación de datos que influirá en el acuerdo de distribución final. Ambas partes monitorizarán la pérdida de suscriptores y el volumen de quejas, y ESPN hará un seguimiento de los nuevos registros en su aplicación. Estas métricas agilizarán las negociaciones y probablemente conducirán a un acuerdo.
La encuesta de Ampere sobre medios de comunicación y consumidores evalúa las motivaciones para cancelar los servicios de suscripción entre quienes corren el riesgo de hacerlo. Entre el grupo de usuarios de YouTube TV en riesgo, si bien el 21 % mencionó preocupaciones sobre el costo, otro 24 % afirmó que podría cancelar porque tiene acceso a métodos no oficiales (ilegales) para ver deportes o películas. La piratería deportiva es otro factor clave en esta disputa: los aficionados indignados podrían negarse a pagar por la aplicación de ESPN y, en cambio, optar por piratear los deportes que se están perdiendo.
Esta disputa por la distribución no es la primera de su tipo, ni será la última. A medida que el panorama mediático continúa evolucionando rápidamente, las emisoras y los operadores de televisión de pago evaluarán constantemente el valor de sus activos y se adaptarán en consecuencia. El nombre de la nueva aplicación de ESPN, simplemente “ESPN”, indica la intención de la compañía de presentar la oferta del nuevo servicio como idéntica a la de sus canales lineales, preparando así la marca para un futuro dominado por el streaming. Estas "batallas de desgaste" con los proveedores de televisión de pago servirán como lección para que grupos como Disney evalúen el impacto de perder acuerdos de distribución y los históricamente lucrativos derechos de transmisión que generan, mientras desarrollan sus propios servicios DTC.





