M&A
Brasil
The Daily
Dic24,2014

Aunque bastante distante de los dos líderes actuales de la TV de pago brasileña, Telefónica ya es el tercer operador del mercado, tras la aprobación del regulador nacional, la semana anterior, para que se haga de la totalidad de GVT. Telefónica Vivo llega con esta operación al 7,06% del market share del país, detrás de América Móvil (53%) y Sky (29%).
La Agencia Nacional de Telecomunicaciones no encontró razones para trabar la transacción cerrada con el vendedor, Vivendi, aclarando que la transferencia de acciones para saldar la operación requerirá de una segunda etapa de análisis, donde se revisará si la empresa fusionada cumple con mantener los planes de servicio y los contratos comerciales de GVT por un periodo mínimo de 18 meses. El pasado 19 de septiembre pasado, el Consejo de Administración de Vivendi aceptó la oferta de la española Telefónica que habían estado negociando en exclusiva desde el pasado 29 de agosto. Esa operación incluye el pago en efectivo por parte de Telefónica de €4.663 millones más el 12% del capital social de Telefónica Vivo tras su integración con GVT. Vivendi aceptó, en paralelo, la oferta para adquirir 1.110 millones de acciones ordinarias de la participación que la española tiene en Telecom Italia y que representan actualmente una participación del 8,3% del capital con derecho a voto de la compañía italiana (equivalente a un 5,7% de su capital social) a cambio de 4,5% del capital que recibirá Vivendi en la sociedad resultante de la integración de Telefónica Vivo y GVT.
En donde sí la filial brasileña tendrá un gran peso desde el vamos, después de la fusión, será en telefonía móvil, al quedar como cómodo líder, y en banda ancha en donde se posiciona como el escolta, con casi el 30% del mercado.
Anatel determinó también la disolución del grupo Telco (el negocio de la española con Telecom Italia), pero condicionó esa decisión a la salida de Telefónica del grupo italiano, controlador de la operadora brasileña TIM, en un plazo de 18 meses.
Entre las condiciones impuestas en esta aprobación, se exige el compromiso de la filial brasileña de mantener las actuales condiciones de los contratos en servicios individuales e integrados de telefonía fija, internet de banda ancha y televisión por cable. Otra exigencia, a verificarse en la segunda etapa de análisis, es el respeto por la actual cobertura geográfica de los servicios de GVT.
Un obligación más para el comprador es la presentación dentro de 90 días de un plan de expansión de la cobertura de la red de servicio en al menos diez lugares no atendidos fuera del Estado de São Paulo.





