M&A
Argentina
The Daily
Set14,2015

El Grupo Clarín de Argentina adquirió este lunes el 49% de la compañía de telecomunicaciones Nextel Communications Argentina S.R.L., quedándose con la opción de comprar el 51% restante. El acuerdo de adquisición, por aproximadamente US$165 millones, se cerró en EEUU con la empresa estadounidense NII Holdings. La compañía del conglomerado que asumirá la operación de Nextel será Cablevisión, la principal compañía de televisión de pago y prestación de Internet del país. El monto acordado podría sumar otros US$13 millones, dependiendo de condiciones especificadas en el contrato.
Nextel Argentina, cuarto operador en telecomunicaciones móviles de Argentina, con el 3% del mercado, es parte del holding que se había presentado el pasado año en bancarrota (Chapter 11) ante un tribunal de EEUU, proceso que termina de definir. Como parte del proceso de reestructuración a nivel global presentado ante los tribunales, NII Holdings ya concretó las ventas de las operaciones de Nextel de Chile, Perú y México (vendido a AT&T). Los fondos conseguidos en Argentina, según lo declarado por el propio grupo controlador de Nextel, serán utilizados para darle liquidez adicional a la filial de Nextel en Brasil.
Clarín ha expuesto en un comunicado que la decisión de compra "se enmarca dentro de la estrategia de preservar su competitividad en el campo de las comunicaciones y desarrollar su oferta de servicios en la distribución de contenidos". Esto significaría que el grupo cambia su percepción de los negocios en Argentina, tras aguantar durante los últimos años, en una posición expectante y defensiva, los sucesivos ataques del gobierno nacional. El ingreso al periodo de elecciones, tenso y con muchas incertidumbres para la actual administración nacional, llevó a que los embates para hundir al mayor conglomerado de medios de Argentina se detuvieran, a la espera de conservar el poder. Cristina Fernández de Kirchner, a punto de terminar su periodo presidencial (diciembre), se quedó sin tiempo y sin el suficiente control de la Justicia para lograr el objetivo de quebrar al mayor denunciante de hechos de corrupción que la involucran directamente. La salida de Kirchner limpia el camino del peligro de bloqueo que habría tenido la operación por parte de los reguladores oficiales.
Clarín salió a aclarar que "la operación se realiza en absoluto cumplimiento del marco jurídico vigente, tanto en materia de telecomunicaciones (Ley 27.078), como de defensa de la competencia (Ley 25.156) y de toda otra normativa aplicable. En cada etapa se dará cumplimiento a todos los pasos administrativos y regulatorios que sean necesarios."
El comunicado aclara que Nextel continuará bajo control y operación de NII Holdings "hasta tanto se ejecute la opción por el remanente y se cumplan los pasos legales".
"La operación es un paso incipiente en la dirección de defender la competitividad en telecomunicaciones de un grupo argentino con presencia en distribución de contenidos por redes fijas, ya que le aporta el complemento de la movilidad, cada vez más demandado", se asegura en la comunicación del grupo. "La operación permitirá además, a partir de la actualización tecnológica que se requerirá, preservar niveles de competencia en el ámbito de las telecomunicaciones integradas o convergentes".
Al asumir la explotación de Nextel el brazo cableoperador de Clarín, Cablevisión, se espera que el gigante de la comunicación local amplíe finalmente su oferta a Triple Play o Quad Play. Y pueda defender su liderazgo en la TV paga argentina, ahora en peligro por el avance de DirecTV y por la posibilidad de que las telcos locales, Telefónica y Telecom, inicien lo que tienen prohibido por ley: la explotación de TV paga.
PRIMERAS REACCIONES
La adquisición ahora deberá pasar por el filtro de la autoridad de competencia y regulatoria, entes totalmente controlados por el Gobierno argentino. Las primeras señales dadas por la administración nacional fueron las esperadas: críticas y amenazas de abortar la operación. El momento elegido por el grupo de medios no es casual: Cristina Fernández de Kirchner, presidenta argentina y su enemiga declarada, termina su periodo de gestión como primera mandataria en diciembre próximo. Debilitado por el escaso tiempo que le queda, las chances de frenar al grupo empresarial no le son favorables al gobierno.
Las cartas por jugar son menos dañinas que en los momentos más favorables. Y el tiempo escasea. La primera en salir a intimidar la movida de Clarín fue la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Aftic), organismo en el que predominan funcionarios de Kirchner, al aclarar que la compañía no tiene la autorización correspondiente para adquirir Nextel. Otra pieza por jugar por la presidenta es la del accionista minoritario de Cablevisiòn, Fintech, de propiedad del mexicano David Martínez, quien tiene un porcentaje importante en Telecom. Martínez, en su interés por conseguir la venia presidencial para controlar la telco, apoya la posición gubernamental.





